Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

Click here to switch to the english version

miércoles, 4 de noviembre de 2009

¿Por qué le llamamos sensibilización si es simplemente un error?








- ¿Por qué estornudo sin parar cuando entro en esta casa?

- Es tu sistema inmune. El pobre está sensibilizado a unas moléculas que suelta el gato y contactan con la mucosa nasal. Cree que el aire es peligroso. Las moléculas del gato le sensibilizan.

- ¿Quieres decir que tengo miedo a los gatos? Pues no. Me encantan.

- No. No eres tú. Es tu sistema inmune. El aire contiene gérmenes y siempre se cuelan unos cuantos. Las células vigilantes inmunes tienen miedo a que entre alguno y genere muerte en el interior y ese exceso de celo hace que confundan unas moléculas con otras. Pagan justos por pecadores. El sistema inmune no sabe lo que es un gato. Para él sólo hay moléculas. Identifican al enemigo, real o imaginario.

- ¿No podríamos hacer algo para hacerle ver que el aire de la casa es asumible y contiene los gérmenes habituales en cantidades normales?

- Por supuesto. Contra un estado hipersensible podemos intentar rebajar la sensibilidad, quitar el miedo a los aires que contienen moléculas que suelta el gato en gran cantidad y que tu sistema inmune interpreta como un aire rebosante de gérmenes. Aplicamos cantidades progresivas de las moléculas responsables de la sensibilización y de ese modo conseguimos que tu sistema inmune vaya viendo que no sucede nada, que no hay muerte celular violenta, que esas moléculas no identifican a un peligroso germen.

- Sería como quitar el miedo al agua, a un perro que no muerde, a las alturas, a subirse a una bici, a los cambios de tiempo, a los sitios cerrados, a los abiertos...

- Pues ahora que lo dices... probablemente tienes razón. Estaríamos ante el mismo proceso... pero no existen vacunas para el vértigo, el dolor, el miedo al agua o a mover el cuello.

.......................................

El término "sensibilización" tiene éxito. Los alergólogos lo utilizan para referirse a los excesos defensivos del sistema inmune y está propuesto como síndrome ("síndrome de sensibilización central") para etiquetar una poblada lista de procesos que surgen de un estado hipersensible de organismo o, probablemente, de su sistema nervioso. Migraña, fibromialgia, colon irritable, vulvodinia, fatigacrónica, sensibilidad química múltiple, cistitis intersticial...

En esencia un estado de hipersensibilización es un estado erróneo. El sistema inmune ve peligro de necrosis donde no hay y activa la inflamación en las fronteras (mucosas nasales, conjuntivas, piel, bronquios...) o en los órganos internos. El sistema nerviosos ve amenaza ante la presencia de todo tipo de señales (información sensorial) o prevenciones teóricas de los expertos y activa los programas correspondientes defensivos, de alerta. Por ejemplo, el programa dolor.

El miedo erróneo a la molécula del gato se quita aplicando molécula de gato de forma controlada.

El miedo erróneo al movimiento se quita aplicando movimiento de forma controlada.

No podemos poner ni quitar miedo al sistema inmune hablando con él sobre moléculas de gato.

Podemos y debemos quitar el miedo al movimiento hablando al sistema nervioso sobre huesos, músculos, articulaciones, contracturas, estreses y demás.

Los médicos podemos hipersensibilizar o deshipersensibilizar la red neuronal ante el movimiento, el chocolate, las humedades, la composición del aire o las variaciones hormonales. Podemos meter el miedo en el cuerpo o sosegarlo y convertirlo en prudencia defensiva

Si lo que decimos a la red neuronal influye en el estado de hipersensibilización deberíamos extremar los contenidos de nuestras informaciones.

Las vacunas contra la necrosis infecciosa anticipan y refuerzan las respuestas defensivas inmunes frente al virus de la polio, o el tétanos. Hipersensibilizan frente a enemigos de probada capacidad necrotizante.

Las vacunas contra las moléculas del gato pretenden justamente lo contrario: rebajar los humos defensivos frente a unas moléculas inofensivas. Desensibilizan.

Las informaciones sobre gérmenes en las manos sensibilizan a los cirujanos a extremar el lavado para no contaminar las heridas quirúrgicas. Hipersensibilizan a favor del paciente.

Las informaciones sobre vientos, humedades, chocolates, dietas, genes, estreses, enfermedades misteriosas... hipersensibilizan aun más si cabe una red neuronal que juzga al organismo como enfermo y, por tanto, vulnerable. Aumentan las defensas frente a lo que no tiene capacidad necrotizante.

Una red neuronal hipersensible es una red neuronal equivocada. La información puede potenciar la hipersensibilización (de hecho puede hacerlo con las campañas de sensibilización) o desactivarla (de hecho podría hacerlo con las campañas de sensibilización al poder sensibilizante de la propia información...)

- ¡Infórmese!.

- De acuerdo. Pero... ¿es para aumentar las defensas o para bajarlas?

- Para las dos cosas. La información sobre cuidados de organismo es beneficiosa y las alertas sobre peligrosidad acumulada de dietas y tóxicos es conveniente pero no debiera hipersensibilizar la alarma frente a la necrosis, el único estado-suceso que justifica el encendido de la inflamación, el dolor, cansancio...
.............................................


Piénselo bien antes de informar o informarse...




12 comentarios:

Jesús Castro Rodríguez dijo...

A mi modo de ver, la información no es la que obra el milagro, aunque posiblemente tenga que ver.
Estamos hablando de cambiar narrativas, es decir, añadir una explicación a la del paciente, una que no manejaba y que parece plausible. Lo esencial, para que desaparezca el temor, y la explicación se afiance, se convierta realmente en una nueva realidad, es que el paciente se exponga, que pruebe, que haga y vea que efectivamente la hipótesis funciona. Supongo que como con todo....

villovi dijo...

Entrada muy acertada. Es un término de "moda" en mi campo. En teoría hablabamos de sensibilización cuando "algo" presentaba unos signos clínicos "desconocidos" o que no "cuadran" con lo que esperamos encontrar. Cuando presentan un tiempo de evolución mayor del esperado.

Todo eso es muy ambiguo. Hemos degenerado la aplicación del término. Ahora todo lo que no "cuadra" a simple vista o se complica es una sensibilización central: "Su problema no lo es tanto en cuanto a que no existe daño en el tejido, su problema consiste en un estado hipervigilante. Tiene una especie de reacción alérgica al movimiento y voy a vacunarle con movimiento progresivo".

Ya hemos hablado sobre esto: Sí, No, A veces. Es muy importante integrar esto en nuestro "modus operandi" pero no diluir responsabilidades pasándole toda la culpa al sistema neuro-inmune hipervigilante del paciente.

Como bien dices, es muy importante la información, porque muchas veces somos nosotros los que creamos miedos e incertidumbres, los que colaboramos a crear falsas expectativas y contribuimos a hipersensibilizar a la población con "mitos y leyendas".

Tenemos que informarnos bien para informar bien... (y para ello tenemos que aprender a desaprender para poder aprender a aprender). Me encanta el trabalenguas.

Un saludo.

Arturo Goicoechea dijo...

Jesús: yo creo que la información es condición necesaria pero no suficiente para obrar el milagro.Para conseguir la suficiencia debemos analizar la narrativa para facilitar el cambio de creencias, sin imponerlas, haciéndolas lógicas y dignas de ser creídas.

Tu valoración de que la "información tenga "posiblemente algo que ver" me deja un poco perplejo después de todo lo publicado en este blog.

El enemigo del procedimiento es dejar viva la prueba del algodón: si funciona me lo creo.

Realmente es lo contrario: si te lo crees, puede que funciones (posible o probablemente, para gustos).

Arturo Goicoechea dijo...

Villovi: el término sensibilización ha alcanzado el éxito fácil de lo resultón, que, habitualmente acaba siendo falso.

No hay como las palabras cajón de sastre para confundirlo todo y generar, por ende, problemas. El mundo del dolor crónico está lleno de términos exitosos, confusos y resultones, en los que todo cabe.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Me alegro mucho de causarte perplejidad, eso quiere decir que vamos a dialogar un ratito, y ya sabes que para mi es un placer.
Acepto lo de condición necesaria aunque habría que discutir en que proporción cada cosa. Los hechos, son lo que hace que avancemos, y que aprendamos. Los hechos de Fleming por ejemplo.
Sin hechos toda el marco teorico no sirve de nada, creo. Si el hecho de la mejoria del paciente, tu teoría tampoco sirve de mucho, ni el paciente te creera, si no mejora. ¿De que le serviría creerte?.
Arturo, me parece que sin hechos no hay nada.
Pero bueno, esa es solo como siempre mi opinión.
Y repito, es importante la teoria, la narrativa, la explicación, pero al igual que en una bomba atómica es necesario el Uranio, sin detereminadas condiciones, da lo mismo que se de esa condición necesaria.
Un paciente, se puede dar cuenta por si mismo, por ejemplo, de que la medicación es pan para hoy y hambre pàra mañana, y puede intuitivamente poner a prueba esta hipótesis, aún en contra del juicio de los expertos, y puede validarla o no, dependiendo de los HECHOS. De hecho,creo que de estos, existen, pero no los verás ni tu, ni yo. La realidad que conocemos es la de aquellos que nos consultan. Del resto, que repito, los hay, no sabemos nada.
Un saludo.

villovi dijo...

Me has inspirado Arturo para una entrada. Gracias.

Un saludo.

Arturo Goicoechea dijo...

Y yo que la lea...

Arturo Goicoechea dijo...

Jesús: veo que eres contumaz con tus reservas. Todo lo que expongo está basado en hechos conocidos. Son cuestiones básicas de la Biología del dolor.

Mal andamos si nos resistimos a incorporar el conocimiento sobre el sistema nociceptivo exigiendo pruebas que no exigimos al que estamos aplicando descuidadamente con más o menos consciencia.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Bueno, pues división de criterios. Mi hipótesis es que muchísima gente se va a resistir, porque lo que tratas de combatir con una opinion de experto es las opiniones de expertos. Y el temita es que hay un hecho, que a la gente el dolor le mata (figurativamente hablando).
Afirmo que la información es importante, lo que señalas sobre la iatrogenia y la cultura de expertos y el mal que haces, también, me parece importante y admirable y todos los calificativos que le quieras poner.
Yo, personalmente, no exijo pruebas de nada, faltaría mas. NI siquiera la persona que tienes en consulta, a esa en concreto me temo que hasta le importa muy poco esas cuestiones. Cuando me refiero a hechos, me refiero a que el dolor se reduzca, a lo que pasa con el dolor. Eso creo que si le va a importar. De no suceder esto, y de no haber un mapa mas o menos detallado de ello para que la persona pueda irse dando cuenta (que ya se que lo tienes) da igual que se incorporen todos esos conocimientos, simplemente consultará con otro que le de otros conocimientos, o ni siquiera, que le quite el dolor y punto sea como sea.
Mi contumaz reserva (me gustaría que no fuera así, pero no puedo evitarlo...) no tiene que ver con los hechos conocidos sobre biologia del dolor, sobre eso confío, creeme, absolutamente en tu saber, en lo que no estoy tan de acuerdo es precisamente en la cuestión que tiene mas que ver con mi profesión, en como y porqué la gente cambia. Y sin los hechos, sin ver que efectivamente el avión vuela, la gente no se fía, aunque le expliques los principios de la aeronautia de mil formas posibles. Accederán a subirse al avión con esa información (me refiero en un hipotético caso donde no existiera previamente la realidad "avión"), pero perder el miedo, lo perderan cuando vuelen, cuando vivan los hechos. Eso no tiene nada que ver con la aviónica, tiene que ver con la humánica.
Un saludo.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Leñe, donde dice el "mal que haces", obviamente quiere decir, "el mal que hacen" (que por una letra cambie todo el sentido de una frase, denota las dificultades de este medio para no acabar discrepando...
Perdón.

Jurema dijo...

Hola, que tal?

Podría postear algo sobre la rinitis vasomotora? ese pequeño infierno que me acompaña día y noche desde hace muchos años y que se agrava con los cambios de temperatura.

Un saludo afectuoso

arturo goicoechea dijo...

jurema: no tengo experiencia ni conocimientos para escribir sobre rinitis vasomotora. Tendría que estudiarla y resumir lo leido pero prefiero no opinar sobre aquello que no he conseguido un mínimo de sabiduría (saber sabiendo...)

Saludos