Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

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martes, 24 de noviembre de 2009

¿Dónde están los genes y los desencadenantes?



La secuenciación del genoma humano desató una explosión de optimismo entre los líderes de opinión de la migraña.

Desde las certezas (no demostradas) del origen genético, todo parecía indicarles que aparecerían los malditos genes torcidos migrañosos, los responsables del encendido hipersensible del supuesto "generador de migraña".

El futuro pintaba bien en los primeros años del veintiunavo siglo. Dispondríamos de nuevos fármacos, específicos para cada individuo.

- Me deja su tarjeta genómica, por favor?

El boticario, o como se llamara al proveedor de fármacos genomizados a la carta, seleccionaría el calmante adecuado para cada desvarío genético del individuo.

Se describieron los primeros genes migrañosos en una rara, rarísima enfermedad, la "migraña hemipléjica familiar" y eso se presumía que era un buen síntoma, una primera gota que anunciaba el chaparrón de los genes responsables de la migraña común.

Cada individuo tendría su genética y su desencadenante.

De momento no podemos facilitar al ciudadano su migrañogen específico y respecto al desencadenante, tampoco parece que los ciudadanos hayan avanzado en sus pesquisas.

- Buenas... ¿Ha encontrado su desencadenante?

- No encuentro un motivo para explicar el dolor. Puedo estar tan tranquilo, incluso durmiendo, y me viene la crisis. He probado a dejar el tabaco, el cubata, anotar si el día está nublado o soleado... No encuentro al maldito desencadenante por ningún sitio.... y mira que lo he buscado...

- Tiene que encontrar su desencadenante. Es fundamental. Una vez dé con él no tiene más que evitarlo. Insisto: insista.

- ¿Cómo van ustedes con lo de los genes... No los han encontrado todavía?

- El genoma está resultando más complicado de lo que presuponíamos... Estamos en ello. Cualquier día de estos damos con el migrañogen. A partir de ahí es cosa de coser y cantar...

- ¿Han sacado algún fármaco nuevo?

- Teníamos algunas esperanzas puestas en los antagonistas del CGRP pero tampoco parece que vayamos a disponer de un arma eficaz por esa línea... Ya se nos ocurrirá algo...

He encontrado a los líderes de opinión algo alicaídos. Vendieron la piel del oso antes de cazarlo, primero con los triptanes, luego con el genoma y, siempre, con los escurridizos desencadenantes...

Sobre el cerebro, ni pío. No parecen interesarse en el nuevo marco de conocimiento que provee la Neurociencia.

- ¿Cambia algo para ustedes el panorama de la migraña a la luz de todo lo que vamos sabiendo sobre cerebro y dolor?

- Sabemos que la migraña no es un problema vascular, como les habíamos ido diciendo machaconamente desde mediados del siglo pasado. Ahora sabemos que es un asunto de neuronas. Son hiperexcitables.

- ¿Por qué son tan excitables?

- Nacen así. Se encienden sin más o con el empujoncito del desencadenante. Luego está el estrés de la vida moderna. Es demasiado para las sensibles neuronas...

...............

No espere oír a los líderes de opinión nada sobre cuestiones que han salido en las entradas de este blog. Copia eferente, percepción-acción, sistema de recompensa, nocicepción, sistema de defensa, memoria de dolor, cerebro bayesiano, detección de error, sesgo de confirmación, aprendizaje, cognición social, necrosis... placebo-nocebo...

Siguen, eso sí con algo menos de entusiasmo, esperando noticias del genoma y añadiendo nuevos desencadenantes a su ya poblada lista.

- ¿No cabría la posibilidad de que la información pudiera excitar, alarmar a esas hipersensibles neuronas?

- Eso suena a especulaciones filosóficas. Nosotros somos científicos: genes y desencadenantes, pecado original y transgresiones de la ley del recto estilo de vida.

- Pero...

- La Comunidad Científica Internacional no puede andar perdiendo el tiempo en charlatanerías...

- ¿Qué me dice de la fascinante alta incidencia de migraña entre neurólogos dedicados a generar, perdón, resolver migrañas?

- No sé de qué me está hablando usted. Insisto, somos científicos...

Veo a la migraña bien, robusta. No tiene por qué preocuparse por su futuro. Sus genes y desencadenantes están bien escondidos. No parece que vayan a encontrarlos... probablemente porque no existen...

4 comentarios:

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Nooooo. Optimismo en la genética ¿no me digas?, ¿para lo de las migrañas?...Y para la esquizofrenia, las fobias, el pipí en la cama de los niños, la hijoputez (con perdón) y nosecuantas cosas más que tienen un origen genético, seguro.....
El problema es lo que supondría que al final cuestiones como las que acabo de mencionar fueran REALMENTE problemas de origen genético....
Con esa perspectiva, creo que me quedaría y apreciaría mis migrañas (y no las tengo...), como una especie en vías de extinción.
Saludos.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Arturo: como médico me gustaría saber tu opinión (y se que no es tu campo, pero confío en tu criterio) sobre la última entrada de Miguel Jara en el blog del mismo nombre (puedes entrar desde mi blog), especialmente la última entrada y sus respectivos comentarios.
Disculpa el atrevimiento (una vez mas)

Arturo Goicoechea dijo...

Jesús: es un tema que está crispado y sobre el que no quiero opinar en el espacio de mi blog. Entra en Science-Based Medicine: hay un artículo sobre el tema "The autism "biomed" movement..."

Creo que tendrás otra visión del asunto, en relación al artículo de Miguel Jara.

Saludos

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Gracias Arturo por el link. Lo que sospechaba: como los Testigos de Jeová, partes de ciencia, verdades a medias, mezcladas con intereses para nuevos tratamientos....
Lo cierto es que he leido artículos muy buenos en este blog, en lo referido especialmente a la venta de nuevas enfermedades, pero me daba grima cuando se hablaba de fibromialgia, fatiga crónica, síndromes diversos, y otras cuestiones médicas de las que sinceramente, ignoro mas de lo que sé.
Muy agradecido.
Saludos.