Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

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jueves, 15 de octubre de 2009

El disputado voto de las creencias




Llevo ya 32 años de neurólogo titulado atendiendo pacientes con dolor de cabeza. Siempre me ha interesado el mundillo de las causas, vistas desde la perspectiva del propio paciente y la de los médicos que le han atendido:

- ¿A qué lo achaca? ¿Qué le han dicho los médicos... (y la vecina o el cuñado...)?

La mayoría de los pacientes no tenían configurada una teoría convincente:

- No sé. Usted es el doctor. A veces me duele estando tan tranquilo...

Era más productiva la pregunta sobre teorías de los profesionales:

- El oculista me dijo que podía ser de la vista. Me puse unas gafas pero no me "hicieron nada..." El dentista me quitó la muela del juicio... el otorrino dijo que era sinusitis... el maxilofacial que masticaba mal... el psicólogo que tenía estrés... el neurólogo que eran los genes y las tensiones... el trauma que de la columna... el fisio las contracturas... el osteópata las vértebras fuera de su sitio, el brujo un tendón montado...el ginecólogo que para él podían ser las hormonas... el alergólogo la alergia... La pescatera me dijo que era el tiempo y el cuñado me comentó que había leido en internet...

En estos años mis credos sobre origen del dolor (sin daño necrótico detectable) han ido evolucionando. Siempre en una atmósfera de cierto misterio no desvelado por la Ciencia del momento (a pesar de los avances espectaculares de los últimos años...) pisaban fuerte los vasos (la circulación), los nervios, la genética, los desánimos y la manipulación ("lo siento cariño, me duele la cabeza..." ).

En ningún momento se me pasaba por la cabeza pensar que las creencias pudieran estar implicadas. En esa época los neurólogos pensaban que el cerebro no intervenía en la generación del dolor y sólo implicaban a sus forros (del paciente, claro. Es decir: músculos, cráneo, meninges y sus grandes vasos). El dolor aparecía porque los forros andaban irritados-inflamados o los músculos del cráneo estaban acalambrados por el estrés (tensión muscular).

Confieso que he creído cuanto me enseñaron libros y revistas... anglosajonas. El inglés daba un toque solemne de credibilidad a los contenidos.

Me sentía confortable en mi posición de neurólogo (el que sabe de esto...) apreciando mis conocimientos y des(a)preciando con un toque indulgente las propuestas ajenas. El cafergot y el sandomigran obraban maravillas en la migraña y los ansiolíticos y antidepresivos en las "cefaleas tensionales".

El mundo del dolor de cabeza estaba bien organizado tanto en orígenes (genes y/o nervios) como en soluciones (vasoconstrictores y/o ánimodilatadores).

No recuerdo bien los pasos de mi descreimiento. No sé si los nuevos credos expulsaron a los antiguos o se hizo primero el vacío y el famoso horror vacui aspiró algún texto que casualmente pasaba por allí (serendipia). El caso es que ahora creo en las creencias y me dedico a clasificarlas en falsas y verdaderas.

A los pacientes no siempre les preocupa que lo que crean sea "verdad" (la verdad "verdadera") o, simplemente, funcione (la verdad operativa).

Al criterio de verdad de los profesionales le pasa lo que (según dicen) al dolor: le afecta el cambio del tiempo, lo que en cada momento y lugar dicte el oportunismo de las doctrinas que justifican las prácticas de cada cual.

Dicen que los antiguos trepanaban la cabeza para dar salida a los malos espíritus, responsables de todo tipo de disturbios (incluido el dolor), aunque es algo que también se discute.

Parece que se vuelven a llevar los trépanos. Dicen que agujerearse el melón mejora el riego y ha habido incluso quien se lo ha perforado ante el espejo con un trépano de dentista y, lleno de fervor socializante exige que la Seguridad Social se haga cargo de las cargas...

El cerebro aspira todos los credos que encuentra y cuando el músculo duerme la ambición de las doctrinas por hacerse con el poder de las decisiones cabalga. El premio Nobel Gerald Edelman acuñó el término: darwinismo neuronal para describir el universo competitivo en el que unas ideas se asocian con otras para disputar el poder a las contrarias. Cada punto de conexión es un feroz campo de batalla. Si el punto no recibe señales... desaparece.

En este mundo (neuronal) traidor nada es verdad ni es mentira... todo depende del especialista que te mira...

10 comentarios:

calma dijo...

Si a mi me duele la cabeza, llueve como mucho al cabo de dos días, predigo la intensidad, si me duele poco, cuatro gotas, una vez que estuve una semana con dolor, cayo una que se inundó el sitio donde vivo.
Mi pareja que es un escéptico, después de diez años juntos, lo cree a"pies juntillas", porque lo que el hombre del tiempo falla muchas veces, mi cabeza jamás.
Te leo siempre, saludos

Arturo Goicoechea dijo...

Calma:no hay duda de que el cerebro dispone de todo tipo de tecnologías para predecir lo que va a suceder ahí fuera. Es un órgano que somete al entorno a una vigilancia intensiva con todo tipo de cahivaches electrónicos e informáticos.

Un elemento fundamental del exterior es el tiempo, especialmente los cambios. Es lógico que esté exquisitamente analizado.

El cerebro sólo proyectará el resultado de sus predicciones al individuo si cree que estas contienen relevancia. Ahí entran las creencias sobre relevancia:

"va a llover y me preocupa que pueda suceder algo en la cabeza de Calma..." "voy a prevenirle de que vigile y cuide la cabeza..."

Realmente en tu cabeza no sucede nada. Sólo el desasosiego por posibles sucesos que nunca se van a producir porque salga el día lluvioso...

Gracias por el comentario y las visitas

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Supongo que también podríamos hablar de multicausalidad, que va desde un problema vascular no detectado (¿porque no?),pasando por el "cariño me duele la cabeza" (esta me encanta, y fijo que se da al porrillo solo que estos pacientes no van a verte, seguramente van sus parejas") hasta un problema de creencias como tu dices.
Por otra parte, me da a mi en la nariz, que al fin y al cabo, la medicina funciona como otras muchas cosas humanas, va uno poniendo a prueba explicaciones hasta que una le funciona.
Y por último, efectivamente, el que esté escrito en inglés no quiere decir que esté bien hecho, al contrario, en ocasiones los profesionales se expresan en otros idiomas para que se entienda aún menos que cuando escriben en Español. Hacer complejo el lenguaje, y escribir en otros idiomas, te hace de la escuela de Frankfurt, y provoca que no te entienda ni Dios, con lo cual tampoco se sabe a donde vas a parar y mucho menos se te puede discutir nada.
Me quedo con la simplicidad didáctica con la que te expresas.
Un saludo.

Arturo Goicoechea dijo...

Jesús: el mundo de las causalidades propuestas y aceptadas es extenso y probablemente la multicausalidad existe pero en el tema del dolor sería deseable que sólo figuraran aquellas que tienen una justificación biológica pues son las única que producen beneficio.

Cuando mandan las causas culturales el dolor no es mas que un sufrimiento inútil, generador de deterioro de la estructura y potenciador de todo tipo de consumos "terapéuticos".

Ya que has citado "el problema vascular no detectado" te diré que "lo vascular" ha sido objeto de todo tipo de abusos como causa cierta de todo tipo de problemas, llevándose la palma el dolor de cabeza. con las famosas cefaleas vasculares, hoy tenidas como inexistentes.

Saludos

Jesús Castro Rodríguez dijo...

No, si lo que decía era no detectada pero que exista, por aquello de que hay veces que pasamos por alto cosas.
En cualquier caso, hoy he subido una entrada sobre las diferencias morfologicas entre un cerebro sano y el de los niños hiperactivos. Aquí se justifica el trastorno por "evidentes" diferencias estructurales. ¿Que papel tendrán aquí las creencias? Porque estan involucradas las de los profesionales, las de los profesores, las de los padres y al final seguramente las del propio niño. Y aquí parece haber un acuerdo claro: las creencias no pintan nada, todo es un problema de estructura cerebral.
Un neurólogo como tu, me parece que podría decir mucho al respecto y de camino, enseñar a unos cuantos lo que significan las creencias para las personas y por tanto también para los profesionales. Y de paso también, lo que es iatrogenia.
Un saludo.

Arturo Goicoechea dijo...

Jesús: como habrás podido observar, con frecuencia pongo la coletilla de dolor... en ausencia de daño necrótico, es decir todas las reflexiones del blog se refieren a casos en los que previamente se ha descartado una lesión.

Generalmente en el dolor crónico no hay lesiones que lo generen pero es necesario en muchas ocasiones recurrir al scanner, resonancia etc para garantizar que no hay nada, básicamente para eliminar las dudas del paciente.

No me sorprende que el tema de los niños hiperactivos haya también derivado hacia un origen orgánico. Son los tiempos que corren para las cuestiones de la neurona. Ya no existen aprendizajes ni nada parecido. Es todo genético, "biológico".

calma dijo...

Gracias Arturo por tu explicación, de todas formas los de TV3 tendrían que contratarme y seguro que no fallaban tanto en sus predicciones del tiempo :).
Saludos

Arturo Goicoechea dijo...

Calma: Puedes utilizar el blog para hacer predicción meteorológica. Supongo que tu poder de predicción es local pero a alguno le servirá...

Saludos

Victoria Mena dijo...

Qué buena entrada, doctor.

Y en la foto, una escena lunática: el cirujano-barbero, también enajenado, hurga dentro de la cabeza del paciente en busca de la piedra de la locura.

Arturo Goicoechea dijo...

Victoria: tal como sugiere el cuadro, en esto del dolor (sin daño) parece a veces que hemos perdido todos el norte del sentido común...