Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

Click here to switch to the english version

viernes, 18 de septiembre de 2009

No sólo genes y "nervios"






Tendemos a considerar al dolor como la consecuencia o bien de una alteración física o de un ambiente psicológico inadecuado.


La alteración física puede ser demostrable: una quemadura, un traumatismo, una infección... o darse por supuesta aunque aún no se haya dado con ella. 


Los neurólogos clasifican el dolor de cabeza, la cefalea, en primaria (sin lesión demostrable) y secundaria (con lesión). Dentro de la cefalea primaria, diferencian un grupo al que atribuyen un supuesto origen físico, sutil, genético, aún no desvelado y otro al que se denomina "tensional" al que se le niega la condición noble de la sutileza genética y se le supone un origen "nervioso", psicológico.


La migraña es un dolor legitimado por el neurólogo. Se le suponen unos genes responsables. Es una enfermedad con una neurobiología defectuosa o inadecuada para el estrépito de los tiempos actuales, llenos de luces, ruidos, olores, radiaciones, excesos, defectos, estreses y cabritos ubicuos.


La cefalea "tensional" no tiene el sello noble de los genes y desenmascara una personalidad frágil, vulnerable, quejosa, inoportuna, criticable, antipática, con menos derecho a la compasión. 


Homo sapiens (ma non troppo) tiene además de genes y nervios algo más, algo sustancial que le diferencia de las demás especies, si no cualitativa, sí cuantitativamente: ideas sobre su interior


Disponemos de conocimiento sobre ese mundo opaco interno. Estamos condenados a imaginarlo, consciente e inconscientemente.


Hay ideas razonables, útiles, informativas, liberadoras, "progres"...


Hay ideas irracionales, inútiles, conformativas, alienantes, "tradicionales"...


Las ideas no son inofensivas, inertes, cerradas, inamovibles. 


Las ideas son seres vivos. Germinan, se desarrollan, interelacionan, se agrupan, se copian, se replican, operan, se difunden. 


El éxito de las ideas no garantiza su veracidad. Puede que lo irracional venda más fácil que lo sensato. 


Los genes y los "nervios" son inevitables. Los sucesos internos y el modo en que los sentimos están influidos por ellos. Las ideas, las expectativas, las creencias... también son inevitables y también influyen en cómo sentimos el interior. 


Por si ya lo ha olvidado, le recuerdo "el fascinante hecho estadístico sin explicación..."


Los neurólogos tienen un alto porcentaje de migrañas, especialmente si se dedican a combatirlas. 


Los neurólogos tienen genes, "nervios"... y también ideas. Son los que tienen más ideas sobre la migraña...