Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

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viernes, 12 de febrero de 2010

Nervi nervorum





Las neuronas son células y como tales están sometidas al mismo régimen interno que se aplica a las demás células. 


Las neuronas nociceptivas (detectoras de daño) son células vigilantes pero también están vigiladas, protegidas. Otras neuronas nociceptivas se ocupan de detectar cualquier estado de amenaza que les afecte.


Las neuronas que vigilan a las neuronas vigilantes se denominan "nervi nervorum": nervios de los nervios. 


Los nervi nervorum mandan mensajes a los centros de evaluación sobre lo que acontece a lo largo del recorrido del nervio. Hay lugares en los que los nervios pueden tener más problemas, al atravesar articulaciones, túneles osteoligamentosos... A lo largo del día y la noche pueden sufrir estrés mecánico. Los receptores de daño de los nervi nervorum mandarán señales que darán lugar a respuestas defensivas. Estas respuestas consistirán en cambios de posición, hormigueo o dolor. Puede que la zona problema restrinja su movilidad y se produzca un círculo vicioso en el que el nervio sufre tanto por el estrés mecánico como por la aplicación del programa vigilante-defensivo. 


Incluso en ausencia de estrés mecánico, puede encenderse un estado de vigilancia por parte del cerebro, creándose una condición de alerta en la zona de paso por una estructura rígida (ligamento...) creándose el círculo vicioso.


En una ocasión solicitaron consulta por un cuadro de dolor y hormigueo sobre la cara anteroexterna de un muslo. Cuando me llegó el paciente estaba ya asintomático. Le pedí que me contara la historia: 


- A un amigo mío le amputaron una pierna por amenaza de gangrena. Al cabo de unos días empecé a notar dolor, hormigueo e insensibilidad en el muslo. El médico me mandó al especialista de Vascular. Me dijo que todo estaba en orden y me pidió la consulta de Neurología. En el mes de espera los síntomas desaparecieron.


El cuadro corresponde a la llamada meralgia parestésica (dolor y hormigueo en muslo). Es un cuadro muy común. El nervio fémorocutáneo atraviesa el ligamento inguinal para pasar al muslo. Sin causa mecánica previa (generalmente) un nervio que ha soportado siempre el estrés mecánico de la zona inguinal, se vuelve sintomático produciendo hormigueo y dolor junto a pérdida de sensibilidad en la piel de la parte anteroexterna del muslo. 


Lo que hace que un nervio esté hipersensible puede ser el estado de alerta que inicia el círculo vicioso, puede que con edema e hipomovilidad. Bastó con desalertar con la visita al especialista de vascular para que se resolviera la cuestión.


El cerebro modifica a través de los nervi nervorum las condiciones locales del nervio (férmorocutáneo, en este caso) dando lugar a una lesión. La información y, posiblemente, las técnicas neurodinámicas en las que soy profano, podrían resolver satisfactoriamente el problema.


El Gran Hermano puede crearnos problemas en todas partes cuando valora amenaza. Los nervios no están exentos de ese riesgo.