Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

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miércoles, 3 de febrero de 2010

Dolor muscular





El músculo se ha convertido en el centro de todas las miradas del dolor.


Nudos, contracturas, flojeras e imbalances musculares (dicen...) son la causa de todos los males.


Necesitamos (dicen...) mejor musculación. Cierto machaque diario es imprescindible pero por otro lado también es deseable el sosiego, la recuperación.


El músculo (dicen...) debe ser mimado. Hay que estirarlo y calentarlo antes de la batalla.


Disponer de las condiciones ideales que exige el trabajo muscular no es fácil. Por eso los sensibles músculos (dicen...) se agarrotan y duelen.

Homo sapiens (ma non troppo) musculaba antaño sobre la marcha, por la sabana. Se subía a los árboles a por fruta y miel, escarbaba la tierra en busca de raíces y tubérculos y hacía footing persiguiendo la pieza que se resistía a ser cobrada o huyendo de los depredadores. Dormía a la intemperie sin almohadas ni colchones, apoyado sobre su brazo. Probablemente no estiraba ni antes ni después de sus correrías.


No sabemos cómo les iba a los músculos de
sapiens (m.n.t.) en aquellos tiempos pero por lo que se ve en las escasas manadas de cazadores "primitivos" actuales probablemente no les iba mal.


Los músculos son en realidad unos mandados. Obedecen programas configurados en diversas capas neuronales.


Hay programas reflejos y reflexivos.


Los programas reflejos ancestrales, compartidos con los demás mamíferos, consiguen una actividad muscular sostenible, económica, respetuosa con la resistencia de los tejidos (incluido el propio músculo).


Los programas reflexivos encienden y apagan la actividad muscular en función de previsiones, incertidumbres y temores.


Los músculos de ahora son menos libres. La política (el córtex prefrontal) lo enreda todo.


Los políticos, el cerebro ejecutivo, echan balones fuera. Entregan los músculos a los leones.


Alrededor del músculo se ha criado una variopinta corte de mejoradores.


El mejorador debe señalar primero aquello que está mal y será objeto de sus cuidados.


- Tienes mal los músculos.


En un pis-pas de sobeos el músculo recupera su condición. El mejorador le libra de tóxicos, restablece su circulación, lo relaja, lo estira y lo deja listo para la brega.


- ¿Es usted masajista?


- Perdone, soy Fisioterapeuta.


- Bueno... pero sabe dar masajes... ¿no?


- Cuénteme primero lo que le pasa...


- Me duele y necesito un masaje... justo aquí...


- El tema del dolor es complejo. Necesito saber más cosas, explorar, explicarle unos conceptos sobre neuronas, cerebro...


- No me cuente rollos. Yo necesito un masajista no un charlatán ni un filósofo. Me duele aquí, en este punto y necesito que lo masajee...


- Usted manda...


Sobre nocicepción muscular no sabemos lo suficiente como para construir hipótesis sólidas. La ignorancia no siempre trae de la mano la prudencia, el "sólo sé que no sé nada..." sino su contraria: la arrogancia autocomplacida.


Todo el mundo habla de músculos y dolor sin ningún titubeo.


La mano que aprieta... puntos gatillo y la mano que suaviza durezas no tiene que dar demasiadas explicaciones. Actúa y se deja de palabrería.


- Verá, el dolor... el cerebro... las neuronas...


- No me interesa la política. YO voy a lo mío... Empiece con el masaje que tengo una reunión dentro de media hora...


El músculo... ¡Dios, qué buen vasallo si hubiera buen señor! (Cantar del mioCid)

6 comentarios:

mjt dijo...

¡Viva la natación!. Un abrazo que me voy a la "pisci".

iMAM dijo...

Arturo, ¿no crees posible que por medio del tacto, se le puedan explicar al cerebro tantas cosas como con muchas palabras? ¿no es posible que una mano sabia, tocando el punto adecuado, pueda hacer que nuestro amigo sapiens comprenda alguna cosa que no alcanza a entender si se la explica otro sapiens?
Queda clara la fuerza de la palabra en el acto terapéutico... pero ¿es este el único lenguaje que entiende sapiens?

Arturo Goicoechea dijo...

iMAM: creo que en alguna entrada ya he expresado mi convinvicción de que los fisios tenéis además de la palabra la mano para enseñar muchas cosas sobre movimiento. Mi profe de violoncello me cogía continuamente el brazo y me guiaba a la búsqueda del movimiento adecuado.

Estoy absolutamente de acuerdo contigo.

Saludos

Xevi dijo...

Hola Arturo y demás lectores:

Acabo de hacer una entradita sobre el dolor miofascial / dolor muscular en mi blog y me he pasado por aquí para enlazar el blog: El blog de un neurólogo que habla de dolor contando con los fisioterapeutas.

Fantástico.

Quisiera compartir mi entrada, de interés para los fisioterapeutas. Pero quizás, el último articulo citado, el de Mense, puede que sea de tu interés.
http://fisioterapiablog.blogspot.com/2010/02/puncion-seca-contracturas-puntos.html

Bonito blog y bonita profesión. Adelante

Arturo dijo...

Los doctores siempre se quejarán de que sus pacientes solo buscan un remedio superficial y no curar la raiz del problema, cuando ni siquiera ellos mismos conocen la verdadera raiz del problema. Nos hemos vuelto esclavos de nuestro ritmo de vida y buscamos "soluciones" rápidas. Habrá que volver a abrir los libros de Paracelso a ver si encontramos la panacea. Saludos. Excelente blog.

Arturo Goicoechea dijo...

Arturo: existe un acuerdo tácito entre doctores y padecientes para compartir un modelo que utiliza explicaciones y terapias aceptadas como políticamente correctas.

Es urgente la escolarización de profesionales y ciudadanos respecto a unos mínimos referidos a dolor y red neuronal.

Saludos