Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

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viernes, 1 de mayo de 2009

Immanuel Kant




Tuve la fortuna de tener por vecino a Vicente Carrión, un profesor de instituto de Filosofía. Un día me dijo que yo era kantiano. 

Tenía dejada de lado la Filosofía desde los tiempos del bachillerato y de Kant sólo recordaba que era complicado entenderlo y la sugerencia ética del imperativo categórico: "actúa solamente según aquella máxima que puedas querer que se convierta en una ley universal" (junto a la versión cómica del examinando que citaba el "aperitivo categórico").

Me explicó, con sus maneras de buen profesor de instituto, las razones de mi impregnación kantiana: 

Mi convicción de que no captamos la realidad de las cosas de forma pasiva, con nuestros sentidos. Lo que percibimos no son "las cosas en sí", los noumenos, sino lo que el cerebro-mente construye tras instilar conocimiento a los datos confusos e insuficientes sensoriales, es decir, los fenomenos.

La importancia de ilustrarse, de adquirir conocimiento, para librarse de explicaciones de mercado que favorecen la ignorancia, la superstición y la tiranía. 

!Sapere aude¡  (atrévete a saber) exclamaba Kant en su ensayo ¿Qué es la Ilustración?, reproduciendo al poeta latino Horacio. 

¿Qué cosa en sí es la migraña, cuál es su noumeno?

¿Sabemos algo de ella o es, como dicen, misteriosa?

¿Podemos y debemos ilustrarnos como sugiere Kant o seguimos en la Edad Oscura