Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

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martes, 12 de mayo de 2009

Conducta de enfermedad





Imagínese que ha cogido una gripe. Lógicamente, se sentirá enfermo. Eso quiere decir que le apetecerá quedarse en la cama, no tendrá ganas de comer ni hablar con parientes y amigos y lo verá todo un poco más negro que antes de caer enfermo. Comprobará, además, que tiene fiebre. 

Pensará que los síntomas se deben a que el virus de la gripe le ha generado debilidad física y que el encontrarse mal no es mas que la expresión de esa debilidad. 

Es una conclusión aparentemente correcta pero realmente lo que sucede es otra cosa. Todo el cuadro del malestar generado por la infección se puede reproducir administrando una molécula, el lipopolisacárido, que se encuentra en la cápsula de una bacteria, es decir, sin provocar ninguna infección. 

Los síntomas de enfermedad que le obligan a comportarse como enfermo se generan por el encendido de un programa cerebral conocido como respuesta de enfermedad. En presencia de una infección, los tejidos afectados (necrosados) liberan, a través de células del Sistema Inmune, moléculas mensajeras (citoquinas) que llegan al cerebro y activan el programa. 

Ese mismo programa se puede activar en un ratón sano si aplicamos esos mensajeros (citoquinas) del compañero enfermo a su cerebro. Si a este cerebro sano le llega un mensaje falso de enfermedad activa automáticamente el programa correspondiente. Por muy sano que esté el bicho, se sentirá enfermo y se comportará como tal.

Imagine una sociedad de ratones con médicos ratones que valoran los síntomas y hacen análisis y radiografías. El ratón sano con el programa innecesariamente activado relataría sus síntomas: "estoy cansado, me duele todo, no tengo hambre, me apetece quedarme en casa, tengo la mente espesa..." Todos los resultados de análisis y demás serían normales y el médico ratón concluiría: "está todo normal, no te encuentro nada...", a lo que el ratón sano con programa de enfermedad activado contestaría: "pues me encuentro fatal, algo tengo que tener...". "Yo no me invento los síntomas".

El programa de sentirse enfermo se activa también en las crías de ratón si su madre les abandona y, como ya se habrá dado cuenta, se corresponde en su expresión a lo que uno siente cuando está deprimido o cuando padece fibromialgia. 

El cerebro contiene múltiples programas para producir todo el abanico de percepciones de bienestar y malestar. 

Si, por ejemplo, enciende el programa hambre usted se conducirá como si no hubiera probado bocado en varios días aunque no hayan pasado mas que dos horas desde que comió el pincho de tortilla de patatas y le sobren unos cuantos kilos. 

Cuando el cerebro decide activar programas de enfermedad es para que nos conduzcamos como enfermos aunque no lo estemos. 

¿Por qué actúa así? ¿Qué sentido tiene sentirnos enfermos si no lo estamos?

El cerebro es un constructor de hipótesis. Anticipa precipitadamente los acontecimientos. Si el temor a la enfermedad alcanza el nivel de alerta no se necesita que se produzca la enfermedad para que nos encontremos mal. Basta con que se haya activado el programa. 

Los síntomas de enfermedad no se producen por la debilidad sino por el programa "conducta de enfermedad", el programa que nos incita, a través de los síntomas, a comportarnos como enfermos. 

El cerebro no es infalible. Sobrevalora el peligro y eso nos puede crear muchos problemas. Uno de ellos es sentirnos enfermos estando sanos. 

         - He estado en el médico para ver los resultados de los análisis. Me ha dicho que es todo normal y que lo mío es psicológico...   



 

26 comentarios:

Tirso Ramón dijo...

Muy didáctico. Muy bién.

pacotraver dijo...

Magnifico, el problema es que no es psicologico siempre, sino que a veces es psiquico, es decir no existen razones psicologicas que induzcan el malestar. La conducta de enfermedad fue descrita por un psiquiatra llamado Briquet en histericas, pero no todas las conductas de enfermedad son psicológicas, por ejemplo la dismenorrea, es otra de esas alarmas de "conducta de enfermedad" que se enciende no tanto por problemas psicologicos sino evolutivo-ancestrales.

Arturo Goicoechea dijo...

Paco: utilizo el concepto de "conducta de enfermedad" sin ninguna connotación psicológica, como programa biológico que presiona al individuo a comportarse como enfermo. Este programa se activa, por ejemplo, al administrar interferón para tratar una esclerosis múltiple. Los síntomas surgen porque el interferón activa el programa, sin necesidad de que existe una psicopatología. El síndrome de Briquet corresponde, según creo, a la etiqueta de sonido horrible y contenido confuso de trastornos somatoformes y, para él implicaba una personalidad histérica (corrígeme si me equivoco).

Yo pretendo analizar estas cuestiones desde la psicopatología del organismo, referida a sucesos reales o imaginados internos. No entro en la respuesta psicológica del individuo. No acabo de captar la diferencia entre psíquico y psicológico. Puede que estemos enfocando el problema desde ángulos distintos.

Reconociendo que existe un plano psicológico importante asociado a la génesis y desarrollo de los síndromes, yo evito considerarlo, al menos de entrada, para definir más nítidamente la responsabilidad del cerebro, como órgano, como generador de una disfunción evaluativa

Arturo Goicoechea dijo...

Paco: creo que lo que tú llamas "psíquico" puede aproximarse, quizás, a lo que yo llamo psicológico cerebral.

pacotraver dijo...

Si, no cabe duda de que todos los fenomenos que describes como si ese cerebro tuviera mente (y que llamas psicologico cerebral) por ejemplo cuando dices que este cerebro es hipocondriaco tiene alguna naturaleza psiquica, aunque no tiene Logos, es decir carece de traducción psicologica, es algo preverbal.

Arturo Goicoechea dijo...

Para mí mente es cerebro. Por tanto me cuesta entender lo de preverbal, si nos estamos refiriendo a la neocorteza. Hay cerebro filogenéticamente preverbal pero está absolutamente integrado en las decisiones predictivas del neocortex.

cal y arena dijo...

Me he perdido. ¿Qué debemos entender los pacientes cuando un doctor comenta que el dolor es psicológico?

Arturo Goicoechea dijo...

Me temo que debería preguntárselo al doctor que utilice esa expresión. Yo, personalmente, la tengo prohibida en mi consulta

Victoria Mena dijo...

El cerebro está estructurado como un lenguaje.

Victoria Mena dijo...

La actividad cerebral está estructurada como un lenguaje.

Arturo Goicoechea dijo...

Habría que ponerse de acuerdo en el significado de la palabra lenguaje pero es difícil concebir la actividad cerebral y la estructura sin un soporte generativo equivalente a lo que llamamos lenguaje. Otra cosa es cómo se expresa hacia el individuo. Puede que se trate de un formato adaptado al mundo consciente, básicamente hecho a base de lenguaje oral, muy tenue.

Victoria Mena dijo...

Entonces ¿mis proposiciones no son correctas? No hay diferencia estructural entre lenguaje oral y por ejemplo, lenguaje escrito, sólo hay un lenguaje. ¿A qué se refiere con el término "muy tenue" aplicado al lenguaje oral?

Arturo Goicoechea dijo...

El cerebro actúa como si supiera matemáticas. calcula primeras, segundas y terceras derivadas y hace integrales. Calcula trayectorias etc. Contiene capacidad matemática en los estados de conectividad neuronal pero no tiene pizarras y tiza para escribir fórmulas. Esa capacidad matemática también la tienen otros animales dado que también calculan trayectorias, pero no pueden exteriorizarla.

El cerebro transforma en lenguaje su actividad matemática para implicar al individuo en sus operaciones.

El pensamiento va acompañado de una verbalización muy tenue, con actividad neuronal muy baja en las zonas del lenguaje.

Lourdes dijo...

vaya casualidad hoy 12 de mayo es el día de la fibromialgia.Creo que has hecho una entrada en materia muy sencilla y didáctica.Sigo este blog desde el comienzo y te animo a continuar así. Gracias por enseñarnos a desenfermar.Como exfibromiágica y exmigrañosa soy tu fan number 1

Arturo Goicoechea dijo...

Gracias a tí Lourdes por tu coraje y tu testimonio. No sabía que era el día de la fibromialgia. Mañana haré una entrada dedicada al tema. Espero que no se produzcan los malentendidos que tú y yo hemos conocido y padecido.

pacotraver dijo...

Se producirán necesariamente (los malentendidos) porque lo que la gente entiende de todo este discurso es que el malestar tiene un origen psicológico, o dicho de otra manera: que es una enfermedad mental.
Lo preverbal significa que no existe una relación causal entre lo psicológico (un evento o conflicto) y lo somático, significa que el dolor (en este caso) no está diciendo nada a nivel psicologico siendo como es un hecho psiquico, como todo lo que es percibido por la conciencia.

Victoria Mena dijo...

¡Ah! ya le entiendo, pero no me referia a esa cosa visible (que diga, audible) que es la verbalización. Las matemáticas son lenguaje, no es que el cerebro transforme algo que no es lenguaje en algo que sí lo es. Ya habrá ocasiones para volver al tema, así que no insisto más.
Gracias doctor.

Victoria Mena dijo...

Perdonen ustedes, Lourdes y Paco, por saltar de forma tan poco elegante sobre sus interesantes comentarios.

Saludos a los dos.

pacotraver dijo...

Probablemente porque la glia y las neuronas codifican cosas diferentes, la glia codifica mensajes magneticos y las nueronas electricos, pensamos (hablamos) con las neuronas pero lo afectivo seguramente viaja por pulsos magneticos.

Arturo Goicoechea dijo...

la glia es la especie celular infravalorada. Siempre se le ha considerado como una célula auxiliar de la neurona, la que le da soporte físico y nutricio, la que recoge los despojos (iones potasio, glutamato) de la actividad neuronal, la que mantiene el exigente ambiente perineuronal... Se va viendo que todo ello es verdad pero también hace cosas "de más nivel". Su modo de conexión es distinto: utiliza conexiones eléctricas y no químicas (como lo hacen las neuronas) y reacciona de forma global a través de ondas de calcio. les procura actividad a las neuronas ociosas, las mantiene en forma etc. Realmentye sabemos menos de lo que se merece del papel de la glia.

Ana di Zacco dijo...

La primera vez que oí hablar del tema de la glía fué en la Sintergética (Jorge Carvajal): dicen como metáfora que la neurona sería el texto y la glía el contexto.
Muy interesante, Arturo, y me ha surgido una pregunta que quizá sea de pocas luces, a ver si lo sé plantear: dices que el cerebro activa el programa de enfermedad "para que nos conduzcamos como.." Este "para que" entiendo que implica un objetivo (sin entrar en si es "lógico" para nosotros o no), una "visión de futuro". Con tus escritos lo que entiendo es que más bien habría un "porque" que un "para que", es decir, que el "porque" sería una especie de mala interpretación de la coyuntura corporal, por así decir, una hipervaloración del motivo de alarma, etc. Dicho de otro modo, había comprendido que había un motivo (en pasado) y que no era imprescindible que, además, hubiera un objetivo (en futuro).
Bueno, no sé si me he explicado, pero felicidades!

Arturo Goicoechea dijo...

Ana: siempre el "para" lleva acoplado un "porque", en evolución. Un programa existe porque ha sido seleccionado para aumentar la probabilidad de supervivencia. La percepción procede de unos "porques" del pasado y trata de conseguir unos objetivos futuros de conducta del individuo, "para que"...disminuya la incertidumbre creada "porque"... "para que". Es el ir y venir del pasado y futuro.

El problema de las percepciones activadas por cogniciones culturales es que no asientan sobre conocimiento fiable. Muchas veces sólo les asiste el principio de autoridad y ya se sabe lo frágil que es... El "para que" siempre está justificado: mantener la integridad física, teórica y erróneamente amenazada (objetivo de organismo) y la inducción de una conducta teóricamente necesaria para recuperar la tranquilidad (fármacos, refugio...). El organismo exige una conducta defensiva en forma de terapias y evitaciones y cuando se siente seguro apaga el programa.

Espero no haber liado tu explicación que era correcta.

con dijo...

Hace poco leí un artículo que contaba que en Suecia hace unos años había un número de camas hospitalarias determinado y que hace un par de décadas los suecos habían creado la "cultura" de que "estar enfermos es de personas ignorantes..."
El número de camas hospitalarias se había rebajado a menos de la mitad.
Es una curiosa historia que sin embargo no me extraña demasiado, teniendo en cuenta que siempre he pensado en que la enfermedad es un estado mental.

Arturo Goicoechea dijo...

Con: apoyo la propuesta sueca (me hago el sueco) siempre que estemos hablando de los padecimientos sin sustrato patológico relevante. En este voluminoso grupo el factor cognitivo, lo que se cree, teme y espera es determinante.

Lamentablemente los padecimientos sin base de enfermedad demostrable están promovidos, más o menos conscientemente, por los profesionales, generando inorancia o "falso conocimiento"

Saludos

Aida dijo...

Ya lo dice mi madre: "si te encuentras nal tú ni caso, piensa que no lo estás y se te pasa"

Arturo Goicoechea dijo...

Aida: las enfermedades no vienen ni se van por pensar o dejar de pensar pero los padecimientos sin enfermedad sí tienen mucha relación con lo que creemos, esperamos, tememos o hacemos caso. Tu madre, creo, tenía razón

Saludos