Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

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miércoles, 8 de julio de 2009

El YO del organismo




A lo largo del blog aparece en muchas ocasiones una separación (pedagógica) entre organismo ("lo biológico") e individuo (el YO, "lo psicológico"). Es evidente que se trata de una separación intencionada cuyo objetivo es ayudar a comprender el funcionamiento del organismo en un contexto especial: la presencia de "síntomas en ausencia de enfermedad".

Los padecientes sanos se sienten enfermos pero el médico no encuentra enfermedad.

- Su organismo está sano

- YO me siento fatal. No puedo con mi alma

A la hora de orientar responsabilidades las sospechas pueden volverse hacia el organismo o hacia el paciente:

- Tiene que haber algo. Ustedes sabrán. YO no soy médico. Esto no puede ser normal

- Todas las pruebas son normales. Puede que sean SUS nervios

Para el paciente falla su organismo, su soporte físico, y, probablemente también, ese médico . Para el doctor, la máquina está razonablemente sana y lo que falla es el conductor, el usuario... el USTED.

El conflicto entre YOs-USTEDes está servido:

- YO creo que se equivoca

- YO creo que quien se equivoca es USTED

En mi opinión los dos YOs están en lo cierto y equivocados a la vez.

La razón de ser de la red neuronal es la de promover el movimiento en una dirección acertada. El organismo evalúa anticipadamente la realidad, predice el entorno tratando de minimizar la incertidumbre y cuando aparece algo relevante (apetitivo o aversivo) proyecta su evaluación hacia el individuo a la vez que prepara los programas motores que ejecutarán lo solicitado... si el individuo se aviene a ello.

La relevancia surge de la integración de lo posible y lo probable. Cuando conducimos es posible que nos matemos pero no es probable que suceda lo temido. En un balcón es posible que nos precipitemos al vacío pero no es probable.

Es posible que suceda algo terrible en el interior de la cabeza pero no es probable. El organismo ronronea continuamente posibilidades y probabilidades. Cada lugar y momento, cada acción, cada proyecto del individuo activa el registro específico de lo posible-probable para ese contexto.

El espacio-tiempo puede ser durmiendo en la cama por la noche un día cualquiera...

- No soy YO la que me produzco el dolor. Hay veces que me despierto ya con el dolor. Cuando estoy durmiendo no estoy pensando en nada...

- Eso es que no descansa bien. Los músculos no se relajan debidamente y, al estar contraidos toda la noche, producen dolor.

- Será algo así. YO que sé. El caso es que me duele... pero ¿por qué no se relajan los músculos si yo no tengo problemas? No estoy estresada...

- Siempre estamos estresados. Le voy a recetar unos relajantes musculares...

El cerebro es una red probabilística: posible...probable...posible...probable... Si la ecuación posible + probable supera el umbral del temor del organismo de ese momento y lugar, se enciende la emoción-motivación somática y aunque el YO esté dormido, o, precisamente por eso, se le despierta con el recado perceptivo correspondiente:

- Otra vez el dolor... Estos relajantes no me hacen nada...no son mis músculos...tiene que haber algo... no soy YO.

El YO estaba tan ricamente dormido por decisión compartida suya y de su cerebro (que dió las órdenes oportunas para que se produjera la desactivación de la función consciente) y el cerebro, movido por su cálculo de posibilidades-probabilidades, activó la función YO para que el individuo diera relevancia a sucesos posibles-probables en la cabeza y se moviera, hiciera algo, volviera a la consulta.

El YO es una función de organismo. El YO busca alimentos, los prepara, los mastica, los traga y elimina lo que el organismo desprecia. Una vez dentro, los alimentos deben ser procesados, analizados, pensados, discriminados... El YO anda por ahí a lo suyo. Acaba de tomarse una estupenda cerveza fría en la barra. El cerebro aplica su código de posibilidad-probabilidad y se activa la función lucha-huída ("el Fi-Flí") para abandonar el escenario. Se deriva la sangre de aparato digestivo y piel hacia los músculos de las extremidades, se acelara la frecuencia cardíaca, la respiración se hace más profunda, se activa la producción de sudor...se proyecta a YO la percepción de huida...

- ¿Qué te pasa? Estás pálido...

- No me encuentro bien...No me habrá sentado bien la cerveza... Me voy al baño...

............................

(En urgencias)

- Está todo bien. Se ha desmayado. Habrá sido un "corte de digestión". Puede que fuera la cerveza fría...


4 comentarios:

Gustavo dijo...

Y luego quizás también sea importante la distinción entre YO y contenidos mentales; es decir: hay una conciencia-interpretativa-decisoria que navega bombardeada por contenidos mentales (pensamientos, emociones, sentimientos, intuiciones, etc) pero que no debe igualarse a ellos. Yo pienso, siento pero Yo no soy lo que pienso ni lo que siento (no necesariamente).

Cristina dijo...

Una de las cosas que más te agradezco es el haber roto la falsa creencia de que, al no dormir bien (padezco trastornos del sueño desde los 17 años), mis músculos no se relajan y empeora el dolor y la rigidez muscular y te ves envuelto en un círculo vicioso difícil de romper. Al principio YO les decía a los médicos (que me repetían esto sin parar para justificarme que tenía que tomar relajantes musculares, incluso señalaban el insomnio como "posible" desencadenante de mis dolores) que el dolor era exactamente igual tras una noche de sueño reparador que tras una noche de despertarme mil veces... hasta que al final me creí que era perjudicial y acabé tan traumatizada que el propio miedo a no dormir "bien" (seguido y ocho horas, como manda la tradición) me impedía hacerlo siquiera una hora seguida. La solución propuesta: somníferos o antidepresivos específicos para los trastornos de sueños... menos mal que te encontré justo en el momento en que ya mi fuerza de voluntad empezaba a flojear... Me dijiste que lo relativizara, lo hice al instante y eso sí que fue un logro automático, primero, tranquilizarme con respecto a los supuestos efectos devastadores de no dormir ocho horas de tirón, y acto seguido, empezar a dormir cinco o seis horas. Está claro que las creencias y lo que otros nos transmiten influyen, y mucho...

Arturo Goicoechea dijo...

Así es Gustavo. Hay un fondo continuo de procesamiento (inferencia inconsciente) del que van emanando decisiones emocionales, perceptivas, glandulares, motoras...que son proyectadas al ámbito del YO más o menos consciente. A partir de ahí, aparece un proceso de interacción (reentrada) entre entre "lo" que procesa y el YO (más o menos consciente).

Arturo Goicoechea dijo...

Cristina: la realidad nos afecta en función de la relevancia que le atribuímos (o nos hacen creer que debemos atribuirle). La necesidad sagrada de "descansar bien" para encontrarse bien es un tópico exitoso que hace estragos. La obsesión por el "sueño reparador" hace que no se consiga pegar ojo. Los síntomas empeoran y parece que todo es debido al maldito insommio. La pescadilla que se muerde la cola y engorda aparece.

El cerebro prefiere apagar la función YO para poder procesar el material sin interferencias de entrada de estímulos sensoriales. Por otra parte no apaga la consciencia porque está activada la alerta y aquello se complica. Hay que dar un golpecito a la aguja para que deje de dar vueltas por el disco rayado.

Muchas gracias por tus testimonios de padeciente. Creo que ayudan a otros posibles sufridores.