Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

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martes, 7 de julio de 2009

Detección de error




El dolor no asociado a daño necrótico contiene implícitamente un error en su activación, por ser costoso y no aportar ningún beneficio al organismo. Es, como ya se ha dicho en varias ocasiones, similar al error implícito en una reacción alérgica o en una enfermedad autoinmune.



El error es consustancial al aprendizaje pero cuando se produce debe ser detectado y, a poder ser, corregido.


En la migraña se activa el programa seleccionado evolutivamente para infecciones meníngeas, roturas arteriales o variaciones bruscas de presión intracraneal. Si ello sucede tras comer chocolate, tomar el sol, exponerse al viento sur o estar disgustado, no hay duda de que la "decisión" cerebral de activar el programa es errónea ya que ninguno de esos "desencadenantes" va a producir sucesos necróticos dentro del cráneo. Los desencadenantes sólo desencadenan el encendido erróneo del programa al igual que los alergenos desencadenan el encendido erróneo de la inflamación.


No conocemos bien los factores que inducen al error en el período de aprendizaje en el Sistema Inmune, aunque se propone la teoría de la higiene (factor cultural) como posible causa. En todo caso la conducta razonable es la de obedecer al programa, tratar de minimizar la exposición a los alergenos y neutralizar con fármacos la respuesta inflamatoria. Con las vacunas, en algunos casos, se consigue modificar el error y eliminar los encendidos inflamatorios innecesarios y peligrosos.


La catalogación errónea de desencadenantes en la red neuronal está influida por la experiencia propia, la observación-imitación de sucesos de daño y dolor ajenos y la información experta. La exposición al daño y dolor de allegados y la información alarmista potencia los errores de encendido. La estrategia recomendada habitualmente es la misma que la del Sistema Inmune: minimizar la exposición a los desencadenantes y neutralizar el programa con calmantes. No se considera en ningún momento que existe un error en la decisión de encender el programa y, por tanto, tampoco se contempla la conveniencia de modificar el error.


El dolor por daño imaginado es equivalente a la inflamación por daño imaginado. Contienen el error imaginativo como probabilidad. En el Sistema Inmune no cabe la pedagogía como solución pero en la red neuronal esta pedagogía se produce de forma automática, activa y pasivamente.


Es condición necesaria la detección, el reconocimiento del error. Las propuestas de este blog van en esa dirección: hacer ver el error y potenciar una conducta de afrontamiento del individuo contraria a lo que el programa pide: seguir con la actividad programada, olvidarse de los desencadenantes y los fármacos y cambiar las creencias (falsas). A muchos pacientes les ha servido y se han librado de crisis y terapias sin que ello haya supuesto ninguna merma de su calidad humana.


La negación del error en el origen de la migraña por considerar que se trata de un planteamiento racional que desconsidera planos psicológicos, emocionales, sociales y culturales... del individuo (olvidando el protagonismo del organismo) hace un flaco favor a los pacientes y les condena a la actitud de abnegación-sublimación de su situación como única opción válida, lo cual, desde mi punto de vista, es bastante inhumano...


Los ciudadanos tienen derecho al conocimiento sobre organismo para gestionar su salud. La desinformación sobre neuronas y organismo es total en este momento. El vacío se llena con todo tipo de propuestas que desconsideran el papel fundamental del cerebro en la génesis y perpetuación del dolor.