Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

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domingo, 13 de febrero de 2011

Creencias y saberes


 Louis Pasteur


Ante cualquier cuestión pueden orbitar todo tipo de creencias o, mejor dicho, ante cualquier creencia pueden orbitar todo tipo de cuestiones...

Creo en los fármacos... para todo, en la homeopatía para todo, en las agujas para todo... Todo puede estar referido al credo abrazado por uno... al menos por un tiempo, el que persiste la apariencia de eficacia: 

- YO sólo sé que (de momento) me funciona

Las creencias sobre organismo pueden ser variopintas y evanescentes, cambiantes, caprichosas. 

- ¿Por qué no pruebas?

No todo (para todo) es siempre creíble. Pocos ciudadanos aceptarían tratarse una meningitis bacteriana o una diabetes insulinodependiente con algo que no fueran antibióticos o insulina. 

Hay enfermedades tangibles a las que el conocimiento científico ha desvelado su dinámica, tomado la medida y vencido con terapias. Queda poco sitio para creer lo que uno quiera. Cuestión de vida o muerte.

Una cosa son las enfermedades tangibles y otra los padecimientos sin sustrato de enfermedad tangible. Se puede sufrir sin límite en un organismo objetivamente sano. Más de la mitad del volumen de la atención sanitaria se dedica a este apartado: sufridores crónicos sin certificado médico de enfermedad tangible. Como mucho una etiqueta (provisional) de supuesta enfermedad, etiqueta que deberá ser validada por la Oficina de Validación de Etiquetas Diagnósticas.

La falta de tangibilidad permite todo tipo de especulaciones y propuestas, tanto de la Medicina Oficial como de las Alternativas. En lo intangible están los fármacos, las agujas, las hierbas, los productos homeopáticos, las "manualidades" (quiropraxias)... disputándose los credos de los sufridores.

Antes de que Pasteur demostrara la tangibilidad de las enfermedades infecciosas los ofertadores de explicaciones de lo intangible se disputaban los orígenes y remedios verdaderos. Los grandes clínicos de la Oficialidad Europea sostenían la teoría de los miasmas: "efluvios pútridos provenientes de la descomposición de la materia orgánica". Creían en los miasmas y se ignoraban y des(a)preciaban a sí mismos como portadores de muerte en sus manos, rebosantes de gérmenes.

Para la intangibilidad se proponen explicaciones moleculares (genes, neurotransmisores, tóxicos, alimentos) o pseudo-moleculares (memoria de moléculas, rastros sin rostro) y energéticas (electromagnetismo) o pseudo energéticas (ki, manualidades, podalidades, espiritualidades, mentalizaciones, religiosidades). No en vano todo es materia y energía (o pseudo-materia y pseudo-energía)... pero no sólo existe la materia y la energía. Se olvida la historia, la evolución en el tiempo y el espacio, el modo como esa materia y energía está entrelazada, organizada por requerimiento de la evolución. Se olvida la información, la memoria, la predicción, la probabilidad, el error y su detección, el aprendizaje...

Sabemos mucho sobre materia y energía, lo suficiente para controlar algunos problemas del organismo que contienen su origen y posible remedio en términos de materia y energía. ¿Qué sucede con la información?

Las neuronas son entes físicos, tangibles, que generan moléculas y señales eléctricas tangibles, detectables y cuantificables. Sin embargo señales y moléculas están al servicio de la información: expresan memorias y probabilidades, certezas, incertidumbres, desasosiegos, deseos y temores... motivaciones, relevancias, cosas ya no tan tangibles y cuantificables. 

- Me duele

- No tiene usted nada tangible. ¿Cuáles cree que pueden ser las creencias responsables?

Este comentario es impensable en la consulta. Puede que la fórmula: ¿"a qué lo achaca"? tuviera más fortuna...

- Creo que influyen los nervios, los cambios de tiempo, el desgaste, los años, las cervicales, la alimentación, las hormonas, el estrés, el accidente que tuve, la separación...

- ¿Qué tratamientos ha seguido?

- He probado de todo. Fármacos, agujas, homeopatía, hierbas, dietas... psicoanálisis... Nada ha funcionado.

- Está usted en una consulta de Neurología. Los neurólogos estamos instruidos en solucionar las cuestiones con fármacos... ¿Cree en los fármacos?

- No me han funcionado. No me gustan. Estropean el estómago y no me quitan el dolor.

Los padecientes confiesan involuntariamente su peregrinaje por el mercadillo de los credos. Las creencias en las terapias andan bajo mínimos al borde de la incredulidad absoluta, la desesperanza o el conformismo abnegado. 

- Su problema son las creencias. Tiene que librarse de ellas y rellenar el hueco con lo que sabemos sobre lo que le aflige. Olvídese de la solución. Escuche, lea, reflexione y aprenda. Deje que el conocimiento module las decisiones de su cerebro. Su materia y energía son suficientes. Puede que necesite revisar la información que las gestiona. 


La información existe. Es un componente fundamental de la materia y energía, atrapadas en la historia de los seres vivos. Cuando algo vivo muere es porque se queda sin información. Sólo materia y energía pendientes de formar parte de otro espacio-tiempo vivo, informado.

Hay información que anima la vida, la proyecta a la exploración del entorno. Hay información que incita a la inacción, al catastrofismo, a la convicción de enfermedad, a la reclamación de etiqueta oficial de enfermedad...

Cuide su información. La necesita para vivir. No se desviva por hacerse con la información pro-enfermedad. Su vida será un sinvivir. 

- No tiene usted nada. Es la información. Su materia y energía son suficientes pero están mal gestionadas. Créame...

6 comentarios:

NEURIWOMAN dijo...

Hola doctor leyendo su entrada con la que estoy totalmente de acuerdo. Me he detenido en esta frase suya:

"Escuche, lea, reflexione y aprenda. Deje que el conocimiento module las decisiones de su cerebro."

Y esto es un gran problema porque exige un cambio de actitud en la mayoría de los padecientes crónicos.

Tomar parte activa en su mejoría. Todo el mundo cree que por lógica uno pone en acción lo que es mejor para él.

Pero si eso requiere tomar parte activa y hacer un esfuerzo. Ahi la hemos fastidiado, porque es más facil tomar un par de cajas de pastillas que hacerse responsable del proceso del no dolor.

En este tema pasa igual que con la obesidad por nuestra actual sociedad sedentaria y con recursos alimenticios continuados y a nuestro alcance y tentación.

Si te recetan diuréticos, pastillas que queman grasas, cremas inutiles y caras...la gente no tiene ningún problema en envenenarse si hace falta para la operación bikini. Ni entrar en un quirofano para liposucciones varias y variadas.

Pero si dices que hay que tomar parte activa en el proceso, caminar más, nutrirse mejor, comer menos...se hace el esfuerzo un mes como mucho y luego el efecto yo-yo confirma la inutilidad de tanto esfuerzo. Porque terminamos con mas peso que cuando iniciamos el tema, ya que todos los potingues van directos que elimines liquidos retenidos y sin retener.

Así que a pedir pastillas y a seguir tomandolas, que aunque el efecto es igual de pasajero que el tiempo que las estas tomando. Esto acalla nuestra conciencia y le podemos echar la culpa a las pastillas y no a nuestra falta de voluntad.

Creo que la mayoría de las veces nosotros mismos somos nuestro peor enemigo.

La falta de voluntad junto a la mala información, la desinformación, o prestar atención solo a lo que no perturba nuestra conciencia nos impiden escuchar y ponernos en marcha.

No queremos cargar con la responsabilidad de nuestra salud, si algo sale mal. Mejor echarle la culpa al médico y a sus pastillas.

Saludos cordiales.

Jaime dijo...

Hola Arturo:
Esta claro que cuando no hay nada, cuando no se ve nada, cuando la tecnologia y la medicina no dan respuesta, los seres humanos en general buscamos respuestas fuera: unas hierbas, unos masajes, unas relajaciones, un curandero que me han dicho no se donde... Otras veces, el farmaco, supone esa "tabla de salvacion" a la que agarrarnos, y de la que no nos soltamos a ver si nos vamos a poner peor. Voy llegando a la conviccion de que no me he muerto aun, con el tiempo que llevo en esta batalla... Y las medicinas estan en el cajon, la mayoria, solo algun tranqui para la ansiedad... Y realmente no estoy peor sin medicinas, voy controlando y racionalizando aquellos sintomas que vienen y van.. Gracias a la informacion que he ido recogiendo de este blog y del libro, puedo comprender ciertas cosas, puedo admitir que si los medicos no ven nada, es que no hay patologia... como te comente, iba a ir a un osteopata... En unas pocas sesiones me esta "arreglando" y sorprendentemente en la primera sesion ya me hablo de defensa y de cerebro, de bloqueo, de miedo... Mas que de pinzamientos, machacamientos y dolencias cronicas... Nuevamente aparece la pedagogia... Creo que escuchar comprender y asimilar, son una parte fundamental para los padecientes de lo que algunos llaman enfermedades imaginarias o somatizaciones, pero que realmente algunos padecemos (en el sentido de padecimiento, no de patologia)
Ahora me toca otro cantar, un poco mas alejado de la neurologia, parece que no me canso de "enfermar", y tampoco se ve nada. El especialista me dijo que habia unas pastillas que me iban a quitar esos sintomas (su obligacion era contarmelo), pero que a lo mejor no las queria tomar, por sus efectos secundarios (hipotension, mareos impotencia...) le dije que por supuesto... que no, aunque me lo estuve pensando durante tres segundos... Seguramente hace unos meses me hubiese agarrado a esa tabla a costa de degradar mi calidad de vida para conseguir una hipotetica mejoria sintomatica...
Profundizar en el miedo y la creencia creo que es bastante razonable cuando la ciencia no encuentra nada... Si, somos materia, energia y tambien creencias y pensamientos, pero de esto ultimo casi nadie habla...
Como siempre, es un placer y una fuente de conocimiento leer tu blog, aunque ultimamente no tenga demasiado tiempo.
Salu2


Jaime

arturo goicoechea dijo...

NEURIWOMAN: creo que en el tema que nos ocupa los padecientes no son responsables de su sufrimiento en tanto que desconocen los procesos básicos que los producen, de espaldas a su consciencia. Comienza a haber responsabilidad cuando se les ofrece la posibilidad de conocer la biología del dolor y la rechazan para entregar su dolorido cuerpo al mejor postor terapéutico.

Me temo que en el tema del dolor generalizado, "músculoesquelético", hay bastante de esto.

Saludos y gracias por tus oportunas reflexiones.

arturo goicoechea dijo...

daessmaJaime: temía que hubieras tirado la toalla pero veo que sigues en la brega con algún resultado.

Me alegra saber que hayas topado con un osteópata que considera la existencia del "factor neuronal".

Estoy convencido de que acabarás venciendo o, al menos, situando las cosas en un nivel más tolerable y menos medicalizado.

Un abrazo

NEURIWOMAN dijo...

Precisamente a ese grupo me refiero:

"Comienza a haber responsabilidad cuando se les ofrece la posibilidad de conocer..."

"Me temo que en el tema del dolor generalizado, "músculoesquelético", hay bastante de esto"

En concreto a un familiar cercano con dolor musculoesquelético desde el cuello hasta la punta del dedo gordo del pie. Con dolores de cabeza día si y día no. Con sobrepeso por el grado de ansiedad y frustración que le genera el estar siempre dolorido.

El traumatologo ya le ha dicho que si no baja de peso sus meniscos y columna tendrán que ser operados. Que las multiples radiografias y resonancias no muestran nada mas alla del simple deterioro de la edad. Pero nada de interes para los dolores que relata.

Cuando le hablo de su blog, del cerebro, de los sistemas sensoriales...me dice que no. Que no quiere que le duelan las cosas y las pastillas le van bien.

Que esto es rollo y palabrería, que a mi me funciona porque tengo un cerebro fuerte...

Incluso toma los analgesicos con antelación al dolor, una horas antes porque presupone que le va a doler la cabeza y así lo previene.

Le dije que el minimo esfuerzo era leerle a usted cada día, para que de alguna forma si su consciencia no hace caso, a su cerebro lleguen las palabras. Y en algún momento no es que se de cuenta que puede funcionar, simplemente que se de cuenta que hay otras opciones a unas pastillas que se las recetan por mandarle algo, pero que no curan nada.

En fin, que creo que nos estabamos refiriendo al mismo tipo de padecientes. Los que aún sabiendo que existen otros modos, prefieren el del minimo esfuerzo: tragarse una pastilla.

Saludos.

arturo goicoechea dijo...

NEURIWOMAN: de acuerdo. existen esos pacientes remisos a despegarse de la dependencia de la solución externa y sin implicaciones ni esfuerzos propios.

Saludos