Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

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martes, 4 de agosto de 2009

Pedagogía y/o psicoterapia





Los padecientes que acuden a la consulta con la idea de recibir explicaciones y soluciones, ambas de un determinado tipo, se sorprenden de lo que allí escuchan y reaccionan de diversas maneras.

Basicamente se les dice que su dolor no procede de un tejido lesionado o vulnerable sino de una evaluación errónea alarmista de su cerebro, inducida por una cultura patológicamente catastrofista y equivocada que facilita explicaciones y recomendaciones de las que uno debe librarse y emprender el camino en dirección contraria. La receta es sencilla: piense y haga justamente lo contrario de lo que le han indicado: en vez de al Norte vaya al Sur.

- Olvídese que esto es una consulta, que usted es una padeciente y yo un médico. Realmente es una clase. Usted es alumna y yo el profe.

Como en todo buen proceso educativo el alumno también enseña y el profe aprende. Una vez expuesto el marco teórico de sus síntomas se entregan unos apuntes sobre cerebro y dolor y se cita en un plazo razonable para que lo piensen, lean y decidan.

En la segunda consulta se hace la historia de los síntomas haciendo hincapié en los significados que se van acoplando sobre su origen y neutralización. Para entonces ya nos podemos hacer una idea de la disponibilidad de la alumna. En no pocas ocasiones la exposición del marco modifica ya los síntomas y el consumo de fármacos.

En las siguientes sesiones se repasan conceptos sobre neurofisiología de la percepción, sistema de recompensa, copia eferente, necrosis, imaginación, atención, estructura fóbica, adicción a fármacos, efecto placebo... La padeciente trae de casa mucho trabajo hecho si se ha tomado su tarea en serio.

Si ha habido episodios de dolor se repasan individualmente, poniendo el acento en los desencadenantes, el afrontamiento, la toma de fármacos, conducta de refugio etc.

El proceso es bastante rápido: dos o tres revisiones. Las cosas van bien desde el principio o... rematadamente mal y la padeciente no vuelve por el aula.

En la consulta hay habitualmente algún residente de Psiquiatría, Medicina de familia o Interna. En general dan su aprobación al procedimiento pero tienden a poner una objección: el proceso se queda cojo porque no se contemplan "factores emocionales".

No se analiza la vida del padeciente, sus estreses y reveses. Registramos la vida del organismo, la forma en la que va construyendo sus temores e incertidumbres sobre integridad interior al calor de la información ambiental.

Entiendo que los síntomas proceden del organismo y van dirigidos al individuo consciente. Creo que el factor emocional es importante pero me interesa detectar ese estado emocional como estado de incertidumbre y relevancia somática. El cerebro propone o impone, según los casos, y el individuo generalmente acepta las propuestas pues está criado en el mismo barrio cultural y con los mismos colegas que su cerebro.

El parlamento neuronal en el tema de los "síntomas sin explicación médica" es monocolor. No hay oposición. El individuo está indefenso: no puede interpretar, predecir ni controlar. Las cosas están como están, no hay salida y hay que aceptar el lamentable estado corporal y apechugar con dignidad.

- Me parece bien el planteamiento. ¿Qué podemos hacer ahora para dar un golpe de estado?

- Si me lo pregunta a mí... mal asunto. Yo le acompaño por si necesita ayuda pero tiene que ir usted por delante...

- Pensaba que habría alguna terapia. Usted es como un psicólogo ¿no?

- No exactamente. No me importaría serlo. Nos vendría bien a los dos. Pretendo ser un neuronólogo, un entendido en lo que hacen las neuronas. Usted es sujeto y objeto de su trabajo. Necesita un mínimo prospecto sobre su funcionamiento para que su aportación juegue a su favor.

- Me sigue pareciendo extraño eso de ser alumna, profe, neurona... ¿No sería más sencillo ser una paciente y usted un médico... usted recetar y yo tragar...?

- Por supuesto pero eso ya ha sucedido en el pasado y mire cómo le ha ido....

11 comentarios:

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Una cosa que no entiendo:
¿Porque deja fuera los desencadenantes, la vida de la persona referida al ahora?

Arturo Goicoechea dijo...

Me refiero los desencadenantes tópicos e irrelevantes de lo cotidiano: Son os equivalentes a los alergenos en la alergia o a los antígenos de nuestros propios tejidos en las enfermedades autoinmunes. El polen y los ácaros son importantes en el desencadenamiento de una reacción alérgica pero deben estar evaluados como poseedores de moléculas señal a las que el sistema inmune atribuye, erróneamente, peligrosidad. En la migraña funcionan así el chocolate, el estrés, el queso, el alcohol, el tabaco, la radiación electromagnética de los m´viles, el coito, los viajes, los cítricos, la comida china y un largo y variopinto ejército de irrelevancias como inductores de muerte violenta en el interior.

La vida de la persona puede contribuir a enriquecer el caldo de cultivo pero no debemos echarle una mano con nuestras interpretaciones psicologicistas sino desactivarlas como estados relevantes de probabilidad necrótica y tratarlas debidamente en el plano que les corresponde.

Puede que te parezca una metáfora tramposa y exagerada pero, en mi opinión se trata de explicar a un niño que no tiene juguetes en Navidad, a pesar de haber intentado ser bueno (al menos la última semana), que los Reyes Magos no existen, que "son los padres" y que él no los tiene o no tienen dinero o lo que sea. Lo que no es admisible es mantener la doctrina que permite deducir por los juguetes de los zapatos del día de Reyes la bondad o maldad del niño. Saludos

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Perfecto y entendido. Claro, obviamente si estás en un taller mecánico vas a ver motores, y no hígados. Yo lo que veo normalmente son organizaciones fóbicas, es decir, se centran en la sintomatología física del miedo, y en ese tipo de problema es fundamental asociarlo a lo que sucede en el entorno. No hago juicios de valor ni interpretaciones psicologicistas de lo que ocurre. Simplemente digo u observo: "mira aquí empezaste a sentir las palpitaciones, el ahogo y estabas hablando con tu mujer, y ella te estaba exigiendo que no salieras con este amigo....".Pero claro es un problema diferente aunque creo que contiene interesantes relaciones.
Las interpretaciones psicologicistas.... no creo que se trate de caer en ese error, simplemente trato de ver si hay algún patrón reactivo, aunque entiendo que he pecado de ingorancia, ya que es uno de esos problemas con los que no trato o trato muy poco, y donde el alcance de cada aspecto bio o psicológico no queda muy claro. La verdad que estoy aprendiendo mucho con este intercambio de opiniones.
Un saludo.

Arturo Goicoechea dijo...

Retiro el término psicologicista, Jesús. Este debate lo he tenido en varias ocasiones y lo comprendo perfectamente. Mi problema es acertar a explicarme para conseguir mantener el cordón umbilical del intercambio. Me interesan enormemente las opiniones de los profesionales apasionados como tú desde un ángulo que no es el mío. Gracias por los comentarios, especialmente los que puedan hacerme ver algo que no veo.

Paco Traver dijo...

Bueno, yo lo que creo es que existe una adherencia universal a ver las cosas como las vemos y que mas que meter lo emocional en la pedagogia del desaprendizaje del dolor lo que creo es que hay que contar con la "resistencia" a dejarse penetrar por los argumentos del otro. La persuasion cognitiva o racional seria imposible en un paciente psiquiatrico pero posible en un paciente neurologico aunque tambien hay que contar con esa resistencia que al parecer es un fenomeno universal.
Es por eso por lo que creo que hay que dar algo a cambio, sin un sistema de creencias que pueda oponerse al anterior la gente responderá poco y mal a la pedagogia. No obstante si logramos convencer al paciente de que existe otra forma de mirar y que es mirada puede insertarse en un sistema de comprensión diferente - que incluya una diferente visión del mundo- podemos tener mas éxito.

Arturo Goicoechea dijo...

Completamente de acuerdo Paco: yo les planteo mi enfoque y el oficial y les doy a elegir. Intento que vean en el modelo un nuevo puesto de observación de su propia historia y que esa visión les resulte más coherente con un sistema de creencias biologico, evolutivo, de construcción de una imagen corporal con relleno de órganos y sistemas e influido enormemente por los aspectos negativos de la cultura.

Arturo Goicoechea dijo...

He constatado con satisfacción que estamos compartiendo espacios blogueros y reflexiones desde la Neuronología, Psicología y Psiquiatría. Larga vida a los blogs. Creo que la blogosfera es el único ámbito donde es posible este feliz encuentro.

Paco Traver dijo...

Y siguiendo con la metafora de los Reyes Magos: aun peor seria que el niño tuviera jugeuetes a pesar de haber sido malo todo el año.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

No Arturo, el mérito no es de la blogosfera, el mérito es todo de ustedes, que no estan mirando de donde vienen las opiniones, ni escatimando esfuerzos a la hora de contestar. Eso, independientemente de tener razón o no, es lo que tiene un valor, especialmente por lo que implica: modestia y curiosidad. Es lo que hace que me sienta absolutamente un privilegiado por poder estar en esta conversación.
Por otra parte, Paco a mi modo de ver da en el clavo en el sentido de que el cliente no puede aceptar una propuesta que le es "extraña" (en los casos en que esto sea así). La resistencia es logico que se de, y se dá porque si no, si esto que veo tan claro, no es, ¿como puedo fiarme de mi mismo?. Por otra parte, si no fuera así, al nazismo le hubiera resultado todo mucho mas simple, o al Castrismo, o al Comunismo ¿no te parece Arturo?. Aunque reitero Arturo, yo que no tengo problema para estar en la permanente duda (a veces esto no es bueno), puedo asumir que tu experiencia en estos temas es muchísimo mas extensa que la mia,y por lo tanto yo estar equivocándome en mis objeciones.
Un saludo y reitero, un placer.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Y otra cosita. Lo de "doy a elegir" desde luego es una forma de hablar cultural, ya que a nivel de realidades volitivas, tu paciente siempre elige aunque tu no lo explicites, siempre va a hacer lo que él quiera aunque tu no le expongas explicitamente que él puede elegir, y auque el paciente no se lo plantee tampoco a si mismo ¿correcto?.
Un saludo nuevamente.

Arturo Goicoechea dijo...

Empiezo por lo fácil: pues sí Paco lo peor es que los niños malos pueden perfectamente tener juguetes en Navidad...