Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

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domingo, 21 de noviembre de 2010

Policía bayesiana



Thomas Bayes (1702-1761) fué un matemático y ministro presbiteriano, hijo de matemático y ministro presbiteriano. Su padre escribió La doctrina de las probabilidades y el hijo, destinado a reeditar al padre, por imitación e instrucción (su padre fue también su profesor), también dedicó sus afanes a la probabilidad.

Escribió en un manuscrito, que un amigo publicó tras su muerte sin pena ni gloria inmediata, una fórmula oscura para los legos como yo en matemáticas pero que permite calcular la llamada probabilidad inversa: dado un efecto, y en base al conocimiento disponible, qué probabilidad existe de que sea debido a uno de los estados causales contemplados en ese conocimiento.

El tema es complejo y no quiero tocar materia oscura (para mí). Se dice que el cerebro es bayesiano, entendiéndose con ello que construye un modelo interno, probabilístico, teórico, de la realidad y que lo aplica a la interpretación de los datos sensoriales. Dado un conjunto de estímulos visuales, sonoros, olfativos... ¿cuál es la probabilidad, en base al conocimiento acumulado, de que correspondan, por ejemplo, a una determinada persona...?

Al conocimiento sobre el que se calculan las probabilidades puede exigírsele veracidad, objetividad, cualidad de ley fiable o no. Podemos calcular la probabilidad de las causas, la fuente de lo que sentimos, basándonos en conocimiento contrastado experimentalmente, científico, o, simplemente, en lo que damos como cierto sin que necesariamente lo sea.

Se sabe, por demostrado, medido con garantías, que...

Se cree, porque lo dicen los expertos, que...

El modelo interno que construye el cerebro sobre organismo contiene, por una parte, conocimiento contrastado, apoyado en infinitas operaciones de comprobación del tipo: dados estos estímulos sensoriales... Sabemos por experiencia acumulada de ensayo-error que... Ello nos permite ajustar el modelo anticipador proyectado como percepción visual, auditiva, olfatoria...a lo que realmente está sucediendo. 

Ese mismo modelo también contiene conocimiento basado en autoridad: dicen los que saben que... El cerebro humano está socializado, tocado por la imitación y lo que se dice en boca de la mayoría. Eso hace que lo que percibimos no siempre se ajuste a lo que sucede sino que, a veces, destapa lo que el cerebro aplica como creencia más creible, en base al conocimiento socializado.

Imaginemos una Policía bayesiana que detiene a ciudadanos en base al cálculo de probabilidades basado en conocimiento de riesgos teóricos, predicados como creibles, de infracción. El policía se limita a notificar la penalización. No dice nada sobre motivos. En realidad sólo aplica probabilidades teóricas de infracción... 

- ¡Diez euros!

- No soy partidario de pagar multas...

- ¡Veinte euros!

- ¿Qué habré hecho para que me multen..?

- !Cincuenta euros¡

Al final el "infractor" decide pagar y el policía va reduciendo progresivamente la penalización hasta que cesa por completo.

El ciudadano da por sentado que si hay multa, alguna infracción ha tenido que haber. No es normal que a uno le pongan multas sin hacer nada... Los expertos corroboran las sospechas. El ciudadano pagano lo es porque tiene una condición pagana. Algo hace que la policía bayesiana le ponga multas. Los expertos recomiendan el pago precoz de la multa pues si no es así uno ya no tiene dinero suficiente y tiene que acudir a urgencias (a un banco a por un préstamo).

El cerebro va seleccionando por aprendizaje lo que debe ser creido respecto a materias que no puede sensar (lo que dicen los que dicen saber sobre aquello que no vemos, oimos, olemos, degustamos ni palpamos que...). De ese modo construye un modelo interno de riesgos. Cuando ese modelo alcanza un umbral de temor dispara la alerta en forma de percepción de dolor...

El policía bayesiano ha comenzado a penalizar... ¿Qué hacer?

- ¡Diez euros!

- Yo no he cometido ninguna infracción. No tiene derecho a multarme... No le voy a pagar... Déjeme en paz pues tengo prisa...

- ¡Veinte euros!

- Le he dicho que no pienso pagar. No he hecho nada... 

El resultado del forcejeo entre el cerebro-policía bayesiano y el ciudadano no infractor es impredecible pero la actitud del ciudadano, sus convicciones, su derecho a no ser penalizado... hace que la red de creencias se vaya debilitando y se reduzcan las multas...

Si se paga, el cerebro bayesiano concluye que algo indebido ha sucedido y refuerza sus creencias erróneas sobre tendencia infractora...

La lógica bayesiana se aplica para detectar SPAMs: Dado este mensaje... ¿qué probabilidad existe de que sea un SPAM?...


Las dictaduras aplican métodos bayesianos sustentados en el poder... En base a lo que nosotros decimos serán penalizadas aquellas conductas que pongan en peligro...

Creencia y crianza... Bayes... organismo probable... SPAMs... virus... cultura... dictaduras cerebrales... son cuestiones básicas sobre dolor.

miércoles, 9 de junio de 2010

Policía probabilística



- Le pongo una multa. Está el día algo nublado y hoy hace un mes que le puse la anterior. Si no la paga al momento la cuantía irá en aumento. Le retiro el permiso de conducir durante dos días...

La policía probabilística no espera a que se cometan infracciones. Calcula posibilidades teóricas sin demasiadas reservas respecto a la probabilidad.

- Es poco probable pero si sucediera sería terrible. Más vale curarse en salud. No entre en el coche... podría matarse...

La policía probabilística saca sus conclusiones apoyándose en conductas punibles previas propias y ajenas y en lo que se dice de los que tienden a cometerlas, quiénes, cuándo, dónde...

El ciudadano sólo sabe cuándo y dónde le ponen la multa.

- Hoy es martes y he andado con el coche de aquí para allá... probablemente me caerá una multa...

El posible infractor no cuestiona la justicia de la penalización.

- Algo habré hecho para ser multado... aunque no he dado con ello...

Los expertos en multas ofrecen todo tipo de sugerencias sobre causas: genes infractores, alimentos, falta de sueño reparador, intención de viajar, energías, males de ojo... el chocolate... y ofrecen consejos para reducir el número de multas o, al menos, su cuantía a la vez que entrenan al infractor potencial a sobrellevar su condición.

- Tiene que aceptar su condición de multado reincidente, pagar y dejar de pensar constantemente en ello.

Los expertos en infracciones analizan con cámaras la conducta del ciudadano en los días penalizados...

- No ha hecho usted nada punible pero, por lo que me dice, en su barrio hay una policía patológica a la que se le va la mano, es hipersensible a la posibilidad de que se cometan infracciones...

Hay ciudadanos que se rebelan...

- ¿Por qué quiere ponerme una multa si no he hecho nada? Ni siquiera tengo coche...

La policía probabilística no tiene sentimientos. Aplica friamente expectativas y creencias sobre posibles infracciones... y si ve que el ciudadano paga la multa refuerza su convicción de que efectivamente existía esa posibilidad. Por ello es importante la rebelión, la presunción de inocencia...

  - ¿O sea que no tiene coche? Si usted me asegura que es así...

Es importante hacer ver a la policía que el día de las sospechas no ha sucedido nada. Eso hace que la presunción de infracción vaya girando hacia la de inocencia.

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Hoy hace un día soleado. Seguramente tendré migraña... Me tomo por si acaso un par de calmaplus plisplas.

Las neuronas son células tocadas por la vocación anticipadora. Memorizan lo sufrido, observado y escuchado y construyen expectativas (posibilidades) y creencias (convicciones) de las que se derivan encendidos de programas defensivos (multa y requisamiento de la licencia) y apagados de la intención del individuo (coger el coche).

El cerebro protege al individuo de lo que teme pueda suceder. Los expertos habitualmente alimentan el recelo cerebral dando por sentado que algo habrá para que se produzca la penalización. Cualquier variable individual puede ser un motivo, un encadenante...

No sea pichón. No pague. Exija una explicación. Defienda su inocencia. No deje que sea la cultura la que legisle. Reclame derecho natural, biología...

jueves, 18 de junio de 2009

Cerebro probabilístico


Está muy arraigada entre los profesionales (y por instrucción, entre ciudadanos) la idea de un Sistema Nervioso que se limita a registrar sucesos y activar respuestas. La percepción sería, simplemente, un proceso reactivo y las neuronas: micrófonos, amplificadores y altavoces.

La realidad pondría la música, el cerebro la retransmitiría y el individuo no podría hacer otra cosa que ejecutar los pasos de baile correspondientes. Si no hay músicos no hay música y si no hay música no hay baile. Valdría también la conclusión contraria: si hay música y la estamos bailando es que hay algún músico tocándola.

En definitiva: damos por sentado que podemos aplicar la ecuación:

dolor=daño=dolor

- A mí me duele. Yo, algo tengo que tener. Tengo que tomarme un calmante.

Oímos la insufrible música del dolor, luego algún músico desafinado la ejecuta con estruendo y no tenemos más remedio que ponernos unos tapones en los oídos.

Las neuronas son algo más que micrófonos, amplificadores y altavoces. Graban músicas ejecutadas en el pasado, las retocan (versionan) añadiendo y recortando pasajes y, sobre todo, hacen sus pinitos y componen nuevas melodías. Disponen de una sofisticada tecnología que permite registrar los sonidos y diseñar circuitos que los reproducen.

No es necesario que haya músicos para que oigamos música. El laboratorio cerebral puede generar los mismos sonidos con lo grabado previamente o con lo sintetizado de novo.

¿Oímos la música del dolor? lo único que podemos afirmar es que el cerebro la está retransmitiendo: a veces directamente desde un concierto y otras reponiendo una grabación o una nueva creación de música sintetizada. En los dos últimos casos (grabadora y sintetizador), evidentemente no hay músicos, aunque, también evidentemente, sí hay música.

La función de la música es inducirnos a bailarla. La función de la percepción es inducirnos a una conducta: el picor a rascarnos, el hambre a comer y el dolor a evitar daño necrótico.

El cerebro no espera a que se consumen las situaciones. Calcula probabilidades, se deja llevar por sus "corazonadas", por lo que dicen sus emocionables archivos.

Imagine en su ciudad una Policía Probabilística que se dedica a multar por cálculo de probabilidades de comisión de delitos de tráfico. Podría darse la extraña situación de aplicarle una sanción por "probabilidad de exceso de velocidad" a un inocente ciudadano que ni siquiera tiene vehículo. El policía se ha limitado a aplicar una indicación del sesudo Centro de Cálculo de Probabilidad de Comisión de Infracciones (CCPCI). Para ello ha utilizado archivos de delitos propios anteriores, delitos de allegados e informes de expertos en incidencia global de delitos en la población.

- Es usted un probable infractor. Tengo que ponerle una multa.

- No sé conducir. Ni siquiera tengo coche. Le recuerdo que estamos en el siglo XVII

- No es asunto mío. Debe quedarse en casa un par de días hasta que disminuya la probabilidad. Se lo comunicaremos en su momento.

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El cálculo de probabilidades funciona para detectar probable cáncer de mama en una mamografía preventiva, en la eliminación de Spams en el Correo Electrónico y en el día a día del cerebro perceptivo, el encargado de ponernos la música que cree debemos oir, anticipándose a los acontecimientos. Los tres procesos aplican la matemática bayesiana, el cálculo de probabilidades en función de conocimiento, expectativas y creencias previas.

(Cerebro) - Creo que hoy hay peligro en la cabeza. Le voy a poner dolor... para que se tome esa pastilla que me calma y se quede en la habitación con las luces apagadas...