Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.

We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

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jueves, 20 de enero de 2011

Fin de episodio



Un episodio es algo que se inicia en un momento, lugar y circunstancia, contiene una determinada relevancia y termina. El cerebro ordena la realidad en episodios, sucesos enmarcados en el tiempo y en el espacio y que significan algo. 

En el organismo existe una compleja rutina de procesos exquisitamente controlados. De cuando en cuando sucede algo imprevisto. Ese algo puede ser un suceso nocivo: una infección, un desgarro, falta de oxígeno... Hay muerte celular, necrosis. Se disparan las alarmas, se movilizan los recursos defensivos. La zona se inflama: duele,  está caliente, tumefacta, rubicunda y fuera de servicio. Todo sucede con rapidez. Cada segundo cuenta. El despliegue contiene mecanismos de retroalimentación positiva, de pescadilla que se muerde la cola y engorda. Lo prioritario es acabar con el estado o agente causante de la necrosis. Las células necróticas son altamente tóxicas y necrotizantes. Hay que acabar también con ellas. Una vez controlado el peligro necrotizante viene la reparación. Hay que recuperar lo dañado. No siempre queda perfecto pero los remiendos son eficaces, suficientes. 

El dolor protege el proceso de reparación. Una vez que ha finalizado, el dolor se convierte en un obstáculo. Los tejidos necesitan la actividad para recuperar la condición normal y para ello el cerebro debe retirar la percepción de dolor, autorizar y promover la reutilización, no penalizarla. El peligro ha pasado. Debe volver la normalidad. Fin de episodio.

Hay muchos episodios necróticos que disparan con normalidad la reacción de fase aguda (inflamación) pero que dejan la alarma puesta. El cerebro no concede el visto bueno a la reparación y sigue penalizando la utilización. El dolor sigue allí indefinidamente convertido en problema. La zona queda requisada funcionalmente, con incapacidad absoluta. No hay episodio. Hubo un comienzo pero no se concede el final.

- Tengo una hernia de disco...

Hubo un momento en que en un lugar (el disco) se produjo un desgarro y el núcleo pulposo se hernió invadiendo el espacio ocupado por una raíz nerviosa. Saltaron las alarmas. Dolió, se bloquearon las articulaciones, se activaron programas motores protectores, alternativos... pero en unos días o semanas se reorganizó el lugar, se retiraron los restos necróticos, se remendó el roto y se dejó listo para el movimiento, necesario para recuperar la función y la arquitectura. Puede que el cerebro no lo vió así. No recuperó la confianza y sigue negando el final del episodio, la licencia de uso con garantías.

- Bueno, usted tuvo un episodio de hernia discal, pero ya está reparado, concluido. Debe moverse sin miedo.  La recuperación de la estructura y función no es posible sin el movimiento. Los programas defensivos de fase aguda deben apagarse. Su cerebro debe saber que el perder un punto articular entre dos vértebras no supone el fin. Su cerebro debe promover la normalidad. De otro modo la zona lumbar se va a convertir en un círculo vicioso absurdo.

- Ya, pero me duele, estoy bloqueado, rígido, no puedo hacer nada.

- Está usted todavía en fase aguda, como si acabara de desgarrarse el disco. Eso ya está enfriado, reparado. Si no hay otra vez actividad, propósitos, confianza... nunca volverá a la normalidad. Debe dar el carpetazo.

La gestión de los procesos defensivos por parte del sistema inmune y nervioso contiene el peligro de una mala regulación. Un episodio agudo se convierte en crónico, no necesariamente porque haya dejado secuelas sino porque no se ha dado por finalizado cuando debiera darse. 

El dolor crónico es muchas veces una respuesta de alerta disparada justificadamente por un suceso necrótico agudo que el miedo mantiene injustificadamente activada. No hay vulnerabilidad física sino simple y llanamente miedo a la vuelta a la normalidad. El cerebro no se fía de las reparaciones. Ni siquiera sabe que existen. 

- No has vuelto a coger el coche...

- Tengo un accidente

- Ya, pero eso fue hace unos años y lo mandaste al garaje a repararlo...

Los ciudadanos siguen utilizando el presente para relatar el pasado real y el futuro imaginado, temido.

miércoles, 19 de enero de 2011

Ciencia ocultada y ciencias ocultas



Los conceptos que se exponen en este blog contemplan cuestiones básicas de la actividad neuronal, conceptos bien arraigados en biología. No se trata de especulaciones filosóficas sino de rutinas celulares en el día a día del organismo. 

Invariablemente la reacción a lo expuesto es de sorpresa:

- Es la primera vez que lo oigo...

o de desacuerdo:

- No me convence... 

El dolor es una percepción...

La ciudadanía y los profesionales no están demasiado interesados en saber cómo el organismo construye lo que percibimos. Lo percibimos y punto. Si percibo dolor me tomo un "antipercibidor" de dolor. Si es eficaz no hay más cuestiones.

El dolor es una percepción que el cerebro construye y proyecta sobre una zona del espacio ocupada por el cuerpo...

- Déjese de cerebros. A mí lo que me duele es la espalda...

Profesionales y ciudadanos dedican sus afanes a detectar el origen del dolor donde duele y aplicar allí los remedios. El lumbago, ¡por favor!, es cosa de músculo y esqueleto... Déjese de historias...

El dolor es una percepción que el cerebro construye y proyecta sobre una zona del espacio ocupada por el cuerpo que implica una valoración de amenaza...

- YO no pienso... Me duele. ¡Punto!

La referencia al cerebro es entendida como referencia al individuo. Profesionales y ciudadanos comparten ese error de identificación (el mito del YOOOOOO).

El dolor es una percepción que el cerebro construye y proyecta sobre una zona del espacio ocupada por el cuerpo que implica una valoración de amenaza (a veces errónea)...

- El equivocado es usted...

Ciudadanía y profesionales no dan importancia a la condición falible de nuestro cerebro. Se reconoce la condición de falibilidad al sistema inmune (alergias, enfermedades autoinmunes) pero no a la red neuronal.

El dolor es una percepción que el cerebro construye y proyecta sobre una zona del espacio ocupada por el cuerpo que implica una valoración de amenaza (a veces errónea) de daño necrótico...

- ¿Qué es eso?

Ciudadanos y profesionales equiparan dolor y daño. Cualquier daño, sea agudo o crónico, necrótico o degenerativo, actual o potencial... cualquier inconveniencia (ha salido el día nublado...) basta para justificar el dolor... ¿Necrosis? No encontrará ese término en las publicaciones... 

El dolor es una percepción que el cerebro construye y proyecta sobre una zona del espacio ocupada por el cuerpo que implica una valoración de amenaza (a veces errónea) de daño necrótico y que incita al individuo...

- El dolor no sirve mas que para fastidiar... ¡Quítemelo!

Ciudadanos y profesionales desconsideran la función del dolor desde la perspectiva del organismo. Fastidia, hace sufrir. No tiene propósito. El dolor es una enfermedad. Hay que combatirlo, disolverlo, matarlo, anular sus receptores, sus vías, sus centros... El problema es que no hay receptores, vías ni centros del dolor.

El dolor es una percepción que el cerebro construye y proyecta sobre una zona del espacio ocupada por el cuerpo que implica una valoración de amenaza (a veces errónea) de daño necrótico y que incita al individuo a una conducta de evitación...

- Evito aquello que me produce dolor y hago aquello que lo alivia...

El objetivo de la percepción es incitar al individuo a una acción ya programada y considerada como necesaria por el organismo. El objetivo de la percepción de picor es incitar al individuo a rascarse aun cuando no exista ningún parásito ni tóxico sobre la piel. El cerebro no quiere que se evite el dolor sino el peligro de daño. Si está instruido en equiparar dolor y amenaza de daño cualquier acción que considere como protectora inducirá a suavizar la intensidad del dolor (placebo).

El dolor es una percepción................ y que incita al individuo a una conducta de evitación de daño.

Con el dolor el cerebro trata de forzar al individuo a centrar su atención en la zona dolorida, un lugar evaluado como vulnerable aun cuando no sea el caso.

La biología del dolor es una ciencia ocultada, silenciada. No interesa, perturba, ataca intereses de ciudadanos y profesionales.

Su lugar está okupado por ciencias ocultas, sostenidas desde el todo vale (moléculas mágicas, meridianos con energías, recuerdos de moléculas, dietas, meditaciones, masajes, recolocaciones de huesos y tendones...).

- ¿Cerebro? No, gracias... Lo mío es la ciencia... 

lunes, 13 de diciembre de 2010

Reparación de tejidos y dolor



Todos conocemos la evolución de una herida superficial. Una vez eliminado el agente o estado destructivo y en ausencia de infección, sentimos dolor espontáneamente sólo en su inicio. Después, si la dejamos en paz, la zona inflamada es indolora. En unos días podremos comenzar a utilizarla normalmente a medida que los signos inflamatorios (hinchazón, calor, enrojecimiento) van atenuándose. La inflamación  ha dejado paso a las fases de proliferación celular y remodelación de tejido cuyo objetivo es el de recuperar la función evitando riesgos.

El dolor sólo tiene sentido biológico (celular) en la fase inicial de reparación de la destrucción violenta de los tejidos. Las células destruidas liberan señales que activan las respuestas defensivas características de la inflamación. Entre ellas la sensibilización de las terminales de los nociceptores, las neuronas encargadas de detectar nocividad, muerte celular violenta, es decir, necrosis (consumada o inminente).

La reparación de tejidos dañados incluye siempre tres fases solapadas, necesarias: inflamación, proliferación y remodelación. Cada una de ellas prepara la siguiente a la vez que se autodifumina. La inflamación se autodesinflama mientras ha disparado la proliferación celular regenerativa y la proliferación celular se autoapaga dando paso a la remodelación del tejido reparado.

Si todo va bien, no tiene por qué doler más allá de unas horas si dejamos en reposo la zona inflamada.

Un infarto de miocardio duele al principio para dar la voz de alarma y para limitar la actividad mientras se dan los pasos para eliminar restos celulares y organizar un tejido provisional mínimamente resistente. 

El dolor tiene sentido sólo cuando algo está destruyendo o acaba de destruir tejidos. La percepción de frío sólo tiene sentido cuando la temperatura está baja, la de hambre cuando necesitamos reponer energía, la de sed cuando falta agua...

Existe el frío, calor, hambre y sed crónicos, innecesarios, disfuncionales. Sostienen el mercado de las prendas de abrigo, helados, aire acondicionado, abanicos, restaurantes, refrescos. Sorprendentemente, no hay terapias (fármacos, agujas, homeopatía, "remedios naturales"...) para aliviarlos.

El dolor crónico tiene un status especial aun cuando nada lo justifique. Cualquier incidencia aguda, física o psíquica, con o sin resultado de daño celular violento, puede dejar abierto el programa cerebral que lo proyecta a la conciencia. No hay inflamación, el daño está ya reparándose, puede que se esté ya incluso en la fase final de la remodelación, en la que viene bien la actividad normal, el estrés mecánico necesario pero el dolor sigue ahí como un disco rayado, orbitando sobre el individuo.

A los padecientes la persistencia del dolor les sugiere que hay algo activo allá donde duele. Los profesionales comparten la opinión y aplican sus terapias para desinflamar tejidos no inflamados (previsiblemente ya remodelados), reorganizar equilibrios y humores desestabilizados, recolocar tabas óseas y relajar músculos contracturados. Si todo falla siempre podrá desdecirse uno de lo dicho y convertir el lugar dolorido (hasta ese momento supuestamente inflamado) en lugar curado desviando el problema al limbo de "lo psicológico".

- Hemos estado dos días sin calefacción, durante la helada. Ya no he vuelto a salir del frío. Me han dicho que es crónico. Dicen que la temperatura de la casa es normal pero YO sigo sintiendo frío...

El problema de las heridas internas es que no las vemos. Sólo podemos imaginarlas... en base a lo que nos han enseñado a imaginar...

- YO sólo sé que me duele...

- ¿Qué imagina?

- YO no imagino nada... me duele...

No existe la no imaginación. Es inútil negar lo innegable. Puede que no seamos conscientes de lo imaginado. Puede que esté automatizado y sea puro ronroneo, ruido... pero no es bueno acostumbrarse a dar por sentado algo, por aparentemente obvio...

- No me parece normal que me duela la columna. La tengo que tener mal, necesariamente...

- Puede que esté usted equivocado. Puede que sean sólo imaginaciones suyas, perdón, de su cerebro...

- ¡Nada de eso! YO no imagino nada. Tengo la columna mal, lo suficientemente mal como para explicar el dolor...

Dolor no es igual a daño. Dolor no es igual a daño. DOLOR NO ES IGUAL A DAÑO...

Dolor es igual a evaluación cerebral de amenaza... a veces correcta, a veces equivocada. 

Los tejidos dañados se reparan. Se inflaman, se desinflaman, acuden brigadas de células a proteger, reparar y remodelar el daño, recuperar en lo posible la función. Puede que el resultado no sea siempre óptimo pero el dolor habitualmente no indica la calidad de la reparación sino cómo imagina (teme) el cerebro que puede haber quedado aquello y qué peligro tiene el que el individuo quiera utilizarlo como si nada hubiera pasado...

La Evolución es un proceso chapucero. Se apaña con lo que hay y no siempre acierta en cada individuo con la medida de sus recursos y con los tiempos que le toca convivir. Es lenta, demasiado lenta... pero hay algo más chapucero aún que la Evolución biológica: la Evolución cultural. También tiene que apañarse con lo que hay... con lo que dicen los expertos... 


Puede que sea demasiado rápida en adaptarse a los tiempos cambiantes... a la oferta y la demanda...

martes, 21 de septiembre de 2010

Dolor para todo / Pain for everything



La Evolución va seleccionando, sin prisa pero sin pausa, por azar y necesidad, cualquier recurso biológico que demuestra su capacidad para colaborar en el objetivo primero y último de la supervivencia del individuo, del grupo y de la especie.

Cada percepción contiene un proceso histórico biológico a través del cual se ha ido perfilando su sentido y propósito.

El dolor no es una excepción. Su entraña biológica, evolutiva, brota y se desarrolla al calor de los sucesos de muerte celular violenta, la necrosis. Pruebe a golpearse la cabeza contra una esquina, meterla al horno para ver cómo está el pollo, hágase un torniquete en el brazo... El dolor aparecerá para indicar que ha habido muerte celular violenta con su acción. 

Pruebe a no comer ni beber nada unos días... o ingerir sal a puñados... La sed surgirá para indicar que sus células necesitan agua. La percepción sed está ligada a la falta de agua o exceso de sal, la de hambre a la escasez de alimento, la de frío a la baja temperatura y la de calor a la elevada. La de dolor a la necrosis celular.

- Tengo sed. Estoy preocupado. Tengo toda el agua que necesito. Bebo varios litros al día pero no consigo calmarla. ¿No estaré perdiendo agua?

- Puede ser. Quizás tenga una diabetes...

Hay situaciones patológicas (por ejemplo, la diabetes) en las que el organismo es incapaz de guardar algo tan necesario como el agua y esta se elimina por la orina en exceso comprometiendo la vida de las células.

Los análisis pueden mostrar una cifra alta de glucosa en sangre y orina...

- Tiene usted una diabetes. Por eso tiene sed. Su organismo pierde agua y le obliga con la sed a reponerla.

- Me duele la cabeza. 

- Tiene usted una meningitis... una hemorragia... una sinusitis... un chichón...

En ausencia de deshidratación o exceso de sal todo el mundo entendería que bebe agua sin justificación biológica. El cerebro ha creado un hábito paradójico de forzar la búsqueda de líquidos en un mundo lleno de grifos.

- Me muero de sed. Necesito agua...

- No tiene usted nada. 

- Entonces ¿por qué tengo tanta sed? ¿No me puede dar algo para quitarla...? No quiero estar todo el día con la botellita dándole tragos...

- No lo sabemos. Es un misterio. El estrés, las hormonas, la alimentación, el viento, la contaminación, la radiación electromagnética doméstica, alteraciones psiconeuroinmunológicas, los genes (por supuesto)...

El dolor, junto al hambre, la sed, el calor, el frío... es una percepción homeostática. Encuentra su sentido en el mantenimiento de la integridad física del organismo, en la evitación de todo aquello que mata en poco tiempo las células.

La cultura no respeta el sentido biológico de las palabras. Se apropia indebidamente de ellas y las coloca allá donde convenga a su discurso.

Todo vale para justificar el dolor. Cada profesional lo explica autosatisfactoriamente desde su cultura.

- Es la vista. Necesita gafas. 

- Son los dientes...

- Estrés...

- Las hormonas, femeninas, claro...

- Sí, sí, los genes...

El primer escollo a superar en la consulta es el de explicar el sentido biológico primigenio, evolutivo del dolor...

- El dolor sólo se justifica desde la Biología cuando se da una situación de muerte violenta (consumada o inminente). Desde las mil y un culturas puede justificarlo a su gusto, es decir, al de su cerebro.

Cada cerebro defiende su identidad cultural respecto al origen del dolor y lo hace empleándose a fondo.

- No me convence. Usted dirá lo que quiera pero a mi lo que me produce el dolor es el queso manchego curado... Si lo sabré YOOOOOOOOOO.

La cultura, siempre la cultura.... Estos sapiens... ¡cómo somos..!

***

Evolution selects, slowly but surely, by chance and necessity, any biological resource that demonstrates its ability to collaborate in the first and last goal of survival of the individual, the group and the species.

Each perception contains a biological-historical process through which its meaning and purpose is slowly shaped.

Pain is not an exception. Its biological and evolutionary insides arise and develop in the heat of the violent events of cell death, necrosis. Try banging your head against a corner, put it in the oven to check on the chicken, get a tourniquet on your arm... Pain will show up to indicate that there has been violent cell death due to your action.

Try not to eat or drink anything for a few days or swallowing handfuls of salt. Thirst will emerge to indicate that your cells need water. Thirst perception is linked to lack of water or salt excess, hunger perception to scarcity of food, feeling cold to low temperature and feeling hot to high temperature. Pain, to cell necrosis.

- I’m thirsty. I'm worried. I have all the water I need. I drink several liters a day but I can’t calm it down. Am I losing water?

- It could be. You may have diabetes.

There are pathological situations (for example, diabetes) in which the body is unable to save something as necessary as water and eliminates it through urine, compromising the life of cells.

Analysis may show a high quantity of glucose in blood and urine.

- You have diabetes. That’s why you are so thirsty. Your organism loses water and forces you to replace it through thirstiness.

- My head hurts.

- You have meningitis, bleeding, sinusitis, a bump...

In the absence of dehydration or excessive salt everyone would understand that they drink water without any biological justification. The brain has created a paradoxical habit of seeking liquids in a world full of taps.

- I'm really thirsty. I need water.

- You have nothing.

- Then, why am I so thirsty? Can’t you give me something to stop this? I don’t want to spend all day walking around with a water bottle.

- We don’t know. It’s a mystery. Stress, hormones, food, wind, pollution, domestic electromagnetic radiation, psychoneuroimmunological alterations, genes (of course) ...

Pain, along with hunger, thirst, heat, cold ... is a homeostatic perception. It finds its way in maintaining the physical integrity of the body, in avoiding anything that kills cells in a short time.

Culture does not respect the biological sense of words. It misappropriates them and places them wherever it’s appropriate for its speech.

Anything works when justifying pain. Each professional explains it self-fulfillingly from his or her culture.

- It’s your sight. You need glasses.

- It’s the tooth ...

- Stress ...

- Hormones, feminine ones, of course ...

- Yes, yes, it’s the genes ...

The first obstacle to overcome in the doctor’s office is to explain the primitive, evolutive biological sense of pain.

- Pain is only justified from biology when a situation of violent death (consummated or imminent) occurs. From the different cultures you can justify it to your liking, namely, your brain’s liking.

Each brain defends its cultural identity of the origin of pain and takes it to the extreme.

- I am not convinced. You can say whatever you want but, in my opinion, what causes me pain is cured cheese ... I’m sure of that!

Culture, always culture... Ah, these sapiens...

viernes, 10 de septiembre de 2010

Peligrosidad / Hazardness



Cuando alguien va a coger una cazuela puede suceder...:

1) ha cogido la cazuela y se ha quemado

2) ha cogido la cazuela y ha apartado la mano rápidamente evitando así la quemadura

3) ha apartado rápidamente la mano de la cazuela caliente cuando iba a cogerla y alguien le ha advertido ¡cuidado, que quema!

4) no se atreve a coger cazuelas porque a veces queman.

En la situación 1 y 2 los sensores de nocividad térmica de las neuronas vigilantes (nociceptores) han detectado esa nocividad y han generado dolor y respuesta refleja de alejamiento.

En la situación 1 se ha producido quemadura (necrosis). El dolor permanece durante unos días mientras se repara la lesión. Su función es proteger el proceso de reparación.

En la situación 2 el dolor, la respuesta refleja de alejamiento... y el hecho de que la temperatura de la cazuela fuera algo menor han evitado la quemadura. El dolor desaparece al cabo de unos segundos. La piel está intacta.

En la situación 3 la información sobre la temperatura de esa cazuela en ese momento provoca la respuesta refleja de alejamiento tras el aviso, evitando el dolor y la quemadura. 

En la situación 4 se evita el dolor y la quemadura al coger cazuelas pero con el coste de no poder cogerlas.

En las situaciones 1 y 2 mandan los hechos. El aquí y ahora de la temperatura de la cazuela.

En las situaciones 3 y 4 manda la información. La temperatura de la cazuela no tiene por qué ser elevada. Lo que produce la reacción de alejamiento es lo que se diga de la cazuela y lo que el receptor de información dé por válido.

Hay que distinguir los receptores de temperatura de la cazuela de los receptores de información sobre temperatura de esa cazuela y/o de las cazuelas (en general).

 El receptor de temperatura está en la membrana de las neuronas vigilantes. El receptor de información sobre la temperatura está en los oídos (¡cuidado que quema!).

El dolor no aparece en las situaciones 3 y 4. En su lugar se genera, en todo caso, el miedo a coger la o las cazuelas. 

...................

Supongamos que se dice que... el viento Sur produce dolor de cabeza

Situación 1) Ha salido viento Sur, fuerte. Estaba debajo de un árbol. El viento ha roto una rama que me ha dado en la cabeza. Tengo un chichón. Me duele. El viento Sur me ha producido dolor de cabeza. Conclusión válida.

Situación 2) Ha salido viento Sur. Estaba debajo de un árbol y me ha caído una rama en la cabeza. Menos mal que era pequeña y no muy alta. No tengo chichón. El dolor se me ha pasado pronto. El viento Sur me ha producido dolor de cabeza. Conclusión válida.

Situación 3) Ha salido viento Sur. Estaba debajo de un árbol y gracias a que alguien me ha avisado y me he podido apartar a tiempo pues al momento ha caído una rama que si me pilla me hace un chichón en la cabeza y me hubiera dolido. El viento Sur no me ha producido dolor de cabeza gracias a que me han informado del peligro. Conclusión válida.

Situación 4) Ha salido viento Sur. Me he quedado en casa. Me duele la cabeza. El viento Sur me produce dolor de cabeza. ¿Conclusión?  

Situación 5 Me duele la cabeza. Va a salir viento Sur. Efectivamente, al día siguiente salió viento Sur. ¿Conclusión?


***



When someone is about to pick up a pot, one of the following can happen...:

1) took the pot and got burned

2) took the pot and moved the hand away quickly to avoid getting burned

3) moved the hand away quickly from the hot pot when the person was about to pick it up and someone said: “be careful, it burns!”

4) did not dare to pick up the pot because sometimes they burn

In situations 1 and 2, thermal harmfulness sensors of vigilant neurons (nociceptors) have identified such harmfulness and created pain and the reflex response of moving away.

In situation 1 the person got burned (necrosis). The pain lasts for a few days while the injury is being repaired. Its function is to protect the repair process.

In situation 2, the pain, the reflex response of moving away and the fact that the temperature of the pot wasn’t high enough have avoided the burn. The pain goes away after a few seconds. The skin is intact.

In situation 3, the information about the temperature of the pot at that moment causes the reflex response of moving away after the warning, avoiding pain and burning.

In situation 4, the pain and the burn have been avoided, but at the cost of not being able to pick up the pot.

In situations 1 and 2, the facts are the ones that count. The here-and-now of the temperature of the pot.

In situations 3 and 4, information is what counts. The temperature of the pot does not have to be high. What produces the action of moving away is what is said about the pot and what the recipient of this information considers as valid.

We must distinguish temperature receptors of the pot from the temperature information receivers of the pot.

The temperature receptor is in the membrane of vigilant neurons. The temperature information receivers are in the ears (“be careful, it burns!”).

The pain does not appear in situations 3 and 4. Instead, fear to picking up pots appears.

...................

Let’s suppose that Southern Wind causes headaches.

Situation 1) There’s Southern Wind, intense. I was under a tree. The wind broke a branch that hit me in the head. I have a lump. It hurts. Southern wind caused me a headache. Valid conclusion.

Scenario 2) There’s Southern Wind. I was under a tree. The wind broke a branch that hit me in the head. Luckily it was small and not very high. I don’t have a lump. The pain was gone quickly. Southern wind caused me a headache. Valid conclusion.

Situation 3) There’s Southern Wind. I was under a tree and someone warned me that a branch was about to fall on my head. Thanks to that, I was able to dodge and I didn’t get a lump or get hurt. Southern Wind hasn’t given me a headache because I have been informed of the danger. Valid conclusion.

Situation 4) There’s Southern Wind. I have stayed at home. My head hurts. Southern Wind gives me headaches. Conclusion?  

Situation 5 My head hurts. There’s going to be Southern Wind. Indeed, the next day there was Southern Wind. Conclusion?

jueves, 9 de septiembre de 2010

Generación de señal necrótica (consumada o inminente) / Generation of a necrotic signal (consummated or imminent)

 


Los sensores neuronales de necrosis consumada o inminente convierten (transducen) el suceso amenazante en una señal eléctrica. Cada punto afectado emite una diminuta corriente que se difunde por la membrana de la neurona y los tejidos vecinos. Los diminutos chispazos se suman y cuando se alcanza un determinado voltaje en la confluencia de todos ellos, unos sensores de voltaje (canales sensibles a voltaje) generan el llamado potencial de acción, una corriente eléctrica que se extiende a lo largo de la membrana de la neurona vigilante portando información de que en el punto que vigila la neurona hay necrosis (muerte violenta de células) o agentes y estados capaces de provocarla.

- !Están muriendo células¡ (necrosis consumada) ... ¡Peligro! ¡Hacer algo rápido! (necrosis inminente)

Por las neuronas vigilantes corre información, corrientes eléctricas, datos sobre lo que sucede en un determinado lugar y momento.

Las células no pueden defenderse por sí mismas. No pueden huir, esquivar... Están fijas. Tampoco gritan ni piden socorro. Se limitan a morir violentamente. Se achicharran, congelan, desgarran, infartan (por falta de oxígeno), corroen... La célula necrosada se hincha, su membrana se fragmenta y se vierten al exterior moléculas que sólo existen dentro, convenientemente controladas. Es como si hubiera fuga de gas en una vivienda. Habría detectores de gas que se limitarían a decir: ¡Gas, gas, gas, gas! aquí y ahora.

Evidentemente si hay gas en el aire algo ha pasado No es normal y es peligroso. Hay que averiguar qué ha producido el escape.

Ahí entran en juego las neuronas vigilantes, con sus sensores térmicos, mecánicos y químicos. Saltan las neuronas sensibles al estado-agente responsable del escape. Si es el calor las neuronas con sensores térmicos, si es la falta de oxígeno, las neuronas con sensores de ácidos, si es un estirón o compresión, las neuronas con sensores mecánicos...  

La neurona vigilante recoge dos tipos de datos: necrosis consumada (Sí o No) y presencia del agente y estado amenazante (temperaturas, ácidos, estados de energía mecánica...). 

- ¡Peligro, peligro...! Alta temperatura, compresión, estiramiento, ácidos. Han muerto ya células... o: de momento no hay víctimas... !pero hacer algo pronto...¡

Las neuronas vigilantes de necrosis consumada o inminente no se inmutan cuando el peligro es sólo teórico, posible... Estar cerca de una chimenea, de un pincho, de un frasco con ácido sulfúrico, de una seta venenosa... no activa ningún sensor de nocividad. Los hechos deben consumarse.

Las neuronas vigilantes no generan señales tipo: "está junto a la chimenea, se puede quemar si se acerca demasiado"... La proximidad al peligro no les afecta. Junto a la chimenea hace un agradable calorcillo, 27º... Las neuronas del peligro térmico saltan cuando la temperatura llega a los 45º.

Las neuronas tampoco pueden generar datos sobre qué tipo de agente es el responsable. No hay sensores de chimeneas, cazuelas calientes, pinchos de rosal o Amanita phalloides. No informan sobre objetos sino sobre energías peligrosas: térmicas, químicas, mecánicas... Informan sobre dónde, cuándo y cuánto pero sobre el qué sólo informan del tipo de energía responsable.

Las células muertas no liberan señales dolorosas. Los muertos no hablan. Generan información de que están muertos... pero no piden auxilio... Las neuronas vigilantes no tienen receptores, sensores de dolor de células necrosadas...

No existen receptores del dolor. Ya, ya sé que ya lo sabe pero muchos libros de texto siguen describiéndolos...


***



Neuronal sensors of consummated or imminent necrosis convert (transduce) the threatening event into an electrical signal. Each affected point emits a tiny current which diffuses through the membrane of the neuron and the surrounding tissues. The tiny sparks are put together and when it reaches a specified voltage at the confluence of all these, some voltage sensors (voltage-sensitive channels) generate the so-called action potential, an electric current that runs along the membrane of the vigilant neuron carrying information that says that at the point the neuron controls there is necrosis (violent death of cells) and states or agents capable of causing it.

- Cells are dying! (consummated necrosis). Danger! Do something about it, fast! (imminent necrosis)

Information, electric currents and data on what is happening in a certain time and place, runs through vigilant neurons.

Cells can’t defend themselves. They can’t escape, dodge ... they are fixed. They can’t cry or ask for help either. They just die violently. They get burned, frozen, torn, infarcted (due to lack of oxygen), corroded... The necrotic cell swells, its membrane breaks and molecules are spilled out, molecules that only exist inside conveniently controlled. It is as if there was a gas fugue in a home. There would be gas detectors that would say: ‘Gas, gas, gas, gas! here and now.’

Obviously if there is gas in the air, something has happened. It’s not normal and it’s dangerous. The cause of the fugue must be found.

Here come into play vigilant neurons with their thermal, mechanical and chemical sensors. Neurons sensitive to the state-agent responsible for the escape come out. If it’s the heat, neurons with thermal sensors come out; if it’s the lack of oxygen, acid-sensing neurons; if it’s a stretch or compression, neurons with mechanical sensors.  

The vigilant neuron collects two types of data: consummated necrosis (Yes or No) and presence of the agent and threatening state (temperatures, acids, mechanical energy states...)

- Danger, danger...! High temperature, compression, stretching, acids. Cells have already died ... or: so far no victims... But do something about it soon!

Vigilant neurons of consummated or imminent necrosis do not flinch when danger is only theoretical, possible... Being near a fireplace, a skewer, a jar of sulfuric acid, a poisonous mushroom... it doesn’t activate any sensor of noxiousness. The facts must be consummated.

Vigilant neurons do not generate signals like "you’re next to the fireplace, you can get burned if you get too close" ... The proximity to danger does not affect them. It feels cozy and warm next to the fireplace, 27ºC (80ºF) ... Neurons sensitive to heat danger come out when the temperature reaches 45ºC (113ºF).

Neurons can’t generate data of what type of agent is responsible either. There are no fireplace, hot pot, rose spike or Amanita phalloides sensors. They don’t report dangerous objects, but dangerous energy: thermal, chemical, mechanical ... They inform about where, when and how but, on what, they just report the kind of energy responsible for it.

Dead cells do not release pain signals. The dead don’t talk. They generate information of them being dead, but don’t ask for help. The vigilant neurons don’t have any receptors, pain sensors of necrotic cells.

There are no pain receptors. Yes, I know you already know this, but many textbooks keep describing them.